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Saturday, November 01, 2025

DOSTOIEVSKI Y SHALÁMOV ("EL GRAFITO", 1-11-2025 (II))

 


No, no y no.No es del arte, no es de la ciencia de donde el hombre extrae sus escasísimas cualidades positivas. Es otra cosa lo que les proporciona a los seres humanos su fuerza moral, no es su profesión ni su talento.

Me he pasado la vida observando el espíritu servil, rastrero y humillado de la intelectualidad; de las demás capas de la población más vale ni hablar. 

En mi primera juventud, a los canallas yo les decía a la cara que eran unos canallas. De mayor he seguido observando lo mismo.Nada ha cambiado tras mis maldiciones.Solo he cambiado yo, que me he vuelto más precavido, más miedoso.Yo conozco el secreto de este misterio de los hombres que se hallan  "junto al estribo". Es uno de los secretos que me llevaré conmigo a la tumba. No lo contaré. Lo sé y no lo contaré.

VS (Junto al estribo, 1967) 

(Traducción Ricardo San Vicente) 

El pasado es la fuente de la poesía; el futuro es el arsenal de la retórica

NGD

(Anotación del 16-04-2011 y del 16-02-2018) 


 

Con frecuencia el sufrimiento debe excavar primero en nosotros la profundidad que después vendrá a llenar la alegría. 

José Tolentino Mendonça (Pequeña teología de la lentitud)

(Anotación del 31 de mayo de 2018) 

Friday, October 31, 2025

DOSTOIEVSKI Y SHALÁMOV ("EL GRAFITO", 31-10-2025 (I))

 

 (Wilhem M. Thöny)

Imagínense por un momento al pobre Dostoievski: el escritor se pasó los diez años enteros de su servicio de soldado después de la Casa Muerta escribiendo cartas llenas de dolor y lágrimas, llenas de humillación, cartas que lograron enternecer el corazón de sus superiores. Dostoievski incluso escribió versos a la emperatriz. Pero la Casa Muerta no era Kolimá. En Kolimá Dostoievski se habría quedado mudo, a Dostoievski le habría entrado la misma mudez que me impidió escribir a mi la solicitud de Zúyev. 

(El termómetro de Griskha Logún, 1966)

 

El lápiz artificial, el químico, no sirve para anotar la eternidad, para grabar la inmortalidad. El grafito, en cambio-el carbono comprimido a altísima presión durante millones de años y convertido, si no en carbón piedra, en un brillante, o en algo más valioso aún que el brillante, en lápiz, en grafito-,el grafito puede apuntar todo lo que sabe y ha visto...Es un milagro mayor que el del diamante, aunque la esencia química de ambos sea la misma.

(...)

La cifra, el signo convencional, se traza en un corte reciente, en la sangrante y fresca herida del árbol, de un árbol que destila su savia, que destila resina a modo de lágrimas.

(...)

El papel es uno de los rostros, una de las metamorfosis del árbol, que se torna diamante y grafito. El grafito es la eternidad. La máxima dureza convertida en la máxima blandura. La huella dejada en la taiga por el lápiz de grafito es eterna.

(..)

El cuerpo herido del árbol es semejante a un icono encontrado, a alguna Nuestra Señora de Chukotka, una Santa María de Kolimá que espera el milagro, que muestra el milagro.

(...) 

El servicio topográfico es el servicio de la vida

Tanto el cartógrafo, el hombre que abre nuevos caminos en la tierra, nuevos caminos para los hombres, como el enterrador, el hombre que vigila el fiel cumplimiento de la inhumación, que controla las leyes de los muertos, están obligados a emplear lo mismo: el lápiz negro de grafito. 

(El grafito, 1967) 

(Traducción Ricardo San Vicente) 

 

 


 

 

¡Ni siquiera sabemos en qué consisten las cosas vivas, ni qué es lo vivo, ni qué nombre tiene! ¡Déjenos solo y sin libros y al momento nos extraviaremos, nos perderemos, no sabremos qué hacer, ni dónde dirigirnos; qué amar y qué odiar, qué respetar y qué odiar. Nos pesa ser hombres, hombres auténticos, de carne y hueso.Nos avergonzamos de ello, lo tomamos por algo deshonroso y nos esforzamos por convertirnos en una nueva especie de seres omnihumanos. Hemos nacido muertos y hace tiempo que ya no procedemos de padres vivos, cosa que nos agrada cada vez más.Le estamos cogiendo gusto.Pronto inventaremos la manera de nacer de las ideas.Pero por ahora basta; no quiero escribir más “desde el subsuelo”. 
 
 (Fiódor M. Dostoievski, Memorias del subsuelo, Zapiski iz podpolia, Edición y traducción de Bela Martinova)