(Elinor Ostrom, Nobel de Economía 2009, Entrevista concedida a la Fundación Nobel)
Cualquier loco puede hacer una regla
y cada loco la tendrá en cuenta
Henry David Thoreau
Un marco general de la sostenibilidad de los sistemas socio-ecológicos
El blog pretende publicar, principalmente, traducciones al español de textos y poemas de Henry David Thoreau y referencias a trabajos sobre dicho autor.

Los arces rojos generalmente empiezan a madurar hacia el 25 de Septiembre. Algunos grandes han estado cambiando llamativamente durante una semana y otros solitarios están muy brillantes. Me fijo en uno pequeño, a media milla atravesando un soto, contra la parte verde del bosque, de un rojo mucho más brillante que las flores de cualquier árbol en verano, y más sobresaliente .He observado este árbol durante varios otoños, cambiando siempre antes que sus compañeros, de la misma forma que un árbol madura su fruta antes que otro. Quizá pudiera servir para marcar la estación. Lo sentiría si fuera talado. Conozco dos o tres árboles semejantes en diferentes lugares de nuestra ciudad, que podrían ser difundidos como maduradores tempranos o árboles de septiembre, y su semilla ofrecida en el mercado, como la de los rábanos, si no importaran tanto como ellos.
Ahora estos follajes ardientes se distribuyen principalmente a lo largo de la linde del soto, o los distingo a lo lejos sobre las colinas, aquí y allá, Algunas veces verás muchos pequeños en una vado, casi color fuego, cuando otros alrededor están todavía completamente verdes, y los primeros parecen mucho más brillantes por ello. Te cogen por sorpresa, cuando vas por un camino, a través de los campos, temprano en esta estación, como si fueran un alegre campamento de los indios, u otros pobladores del bosque, de cuya llegada no hubieras tenido noticia.
Algunos solitarios, de un rojo completamente escarlata, vistos contra otros de su especie todavía verdes y frescos, o contra los peremnifolios, son más memorables que los grupos completos por ahí. Qué bello cuando un árbol es como una fruta escarlata llena de jugos maduros, cada hoja, desde la rama más baja hasta el brote cimero, toda iluminada, especialmente si miras hacia el sol. Qué objeto más destacable puede haber ahí en el paisaje. Visible a millas de distancia, demasiado honesto para ser creído. Si tal fenómeno ocurriera una sola vez, sería traído por la tradición a la posteridad, y entraría al fin en la mitología.
El árbol entero que madura antes que sus compañeros logra una preeminencia singular y algunas veces la mantiene por una semana o dos. Me estremezco ante su visión, usando su estandarte escarlata para el regimiento de pobladores verdes de alrededor, y voy media milla fuera de mi ruta para examinarlo. Un solo árbol se convierte entonces en la corona de la belleza de algún valle en el soto, y la expresión de todo el bosque alrededor es inmediatamente más viva por ello.
Un pequeño arce rojo ha crecido, quizás, lejos en el comienzo de algún valle retirado, a un amilla de cualquier camino, inobservado. Ha cumplido fielmente las obligaciones de un arce allí, en invierno y en verano, no descuidado ninguna de sus economías, y crecido a la altura de la virtud propia de su especie, por un crecimiento continuo durante tantos meses, sin haberse movido de lugar, y está más próximo al cielo que lo que lo estuvo en primavera. Ha recolectado fielmente su savia, y proporcionado refugio al pájaro errante, hace tiempo que maduró sus semillas y las confío a los vientos, y tiene quizás la satisfacción de saber que un millar de pequeños arces bien formados se ha establecido en la vida en algún lugar.
Bien merece el señorío arce. Sus hojas le han estado preguntando de vez en cuando, con un suspiro, ¿cuándo enrojeceremos?. Y ahora, en este mes de Septiembre, el mes del viaje, cuando los hombres se apresuran al mar, o a las montañas, o los lagos, este arce modesto, sin moverse una pulgada, viaja en su reputación, despliega su bandera escarlata sobre aquel lado de la colina, que muestra que ha finalizado su trabajo veraniego antes que todos los demás árboles, y se retira de la batalla. En la hora undécima del año, el árbol que ningún escrutinio podría haber detectado aquí cuando más trabajaba es, ahora, por el tiente de su madurez, por sus verdaderos destellos, revelado al fin al viajero lejano y descuidado, conduciendo sus pensamientos lejos de su camino polvoriento y hacia las soledades valientes que él puebla. Destella con toda la virtud y belleza de un arce-arce “rubrum”. Ahora podemos leer su título, o rúbrica, claramente. Sus virtudes, no sus pecados, son como escarlata.
A pesar de que el arce rojo es el más intensamente escarlata de cualquiera de nuestros árboles, el arce-saccharum ha sido el más celebrado, y Michaux, en sus “Sylva”, no habla del color otoñal del primero. Es hacia el dos de octubre, cuando estos árboles, tanto los grandes como los pequeños, están más brillantes, aunque muchos permanecen todavía verdes. En terreno joven parecen competir unos con otros, y siempre alguno en la mitad del conjunto será de un escarlata peculiarmente puro, y por este color intenso atraerá nuestra vista en al distancia, llevándose la palma. Una hondonada grande con arces rojos, en el cénit de su cambio, es la cosa más claramente brillante de todas las cosas tangibles, donde yo vivo, tan abundante es este árbol con nosotros. Varía mucho en forma y color.
Muchos son meramente amarillos, otros escarlatas, otros escarlata tornando hacia fuego, más rojos que lo habitual. Mira esta hondonada de arces mezclada con pinos, en la base de una colina de pinos, a un cuarto de milla, para que puedas conseguir el pleno efecto de los colores brillantes, sin detectar las imperfecciones de las hojas, y ve sus llamas amarillas, escarlata, fuego, de todas las tonalidades, mezcladas y contrastadas con el verde.
Algunos arces están verdes todavía, solamente amarillos o fuego en los extremos de sus masas, como los extremos salientes de un avellano ; algunos están completamente escarlatas, radiando regular y finamente en todas direcciones, bilateralmente, como las nervaduras de una hoja; otros de forma más irregular, cuando giro mi cabeza ligeramente, vaciando algo de su terrosidad y ocultando su tronco, parecen descansar pesadamente, como nubes amarillas y escarlatas, anillo sobre anillo, o como ventisqueros moviéndose por el aire, estratificados por el viento. Aumenta mucho la belleza de tal hondonada en esta estación, el que, incluso aunque no haya otros árboles intercalados, no sea vista como una simple masa de color, sino como diferentes árboles de diferentes colores y tonalidades, cada copa distintamente destacada y donde una sigue a otra. Aun así un pintor a duras penas se atrevería a considerarlos tan distintos a un cuarto de milla de distancia.
Cuando voy a través de un soto hacia una elevación del terreno esta tarde brillante, veo, a cincuenta cuerdas hacia el sol, la copa de una hondonada de arces apareciendo justo sobre el brillante extremo pardo rojizo de la colina, una línea de en apariencia 20 cuerdas de largo por
HDT
(Traducción Guillermo Ruiz)
3 DE OCTUBRE DE 1850
Podrías decir de un filósofo que estuvo en este mundo como espectador
11 DE ABRIL DE 1861
SOLICITANDO JUSTICIA-Oigo que el Juez Minott de Haverhill le dijo una vez a un cliente, como advertencia, que dos molineros que tenían dos molinos en el mismo río fueron a pleito por una presa y, al final del proceso, un abogado era propietario de un molino y el otro del otro molino.
Este es especialmente el caso del poke o garget (Phytolaca decandra).Algunas que se encuentran bajo los riscos me cautivan con sus tallos púrpuras ahora y al principio de Septiembre. Me interesan tanto como la mayoría de las flores y son uno de los más importantes frutos de nuestro otoño.
Cada parte es flor (o fruto), tal es su superabundancia de color-tallo, rama, pedúnculo, pedicelo, petiolo e incluso desde la distancia las nervadas hojas púrpura amarillentas. Sus racimos cilíndricos de bayas de varios tonos, desde el verde al púrpura oscuro, de seis o siete pulgadas de largo, cuelgan graciosamente de todos los lados, ofreciendo alimento a los pájaros; e incluso los sépalos de los cuales los pájaros han tomado las bayas son un brillante lago rojo, con reflejos rojo-púrpura como llamas, igual a cualquier cosa de la misma clase-todos ardiendo con su maduración. De aquí viene “lacca”, de lago. Hay al mismo tiempo brotes de flores, flores, bayas verdes, púrpura oscuro o maduras, y estas flores como sépalos, todo en la misma planta.
Adoramos ver cualquier tono rojizo en la vegetación de la zona templada. Es el color de los colores. Esta planta le habla a nuestra sangre. Le pide al sol que brilla sobre ella que le haga mostrar su mejor ventaja, y debe ser vista en esta estación del año. En la parte soleada de las colinas sus tallos están maduros hacia el 23 de Agosto. En dicha fecha anduve a través de un bello bosque de ellas, de seis o siete pies de altura. Del lado de uno de nuestros riscos, donde maduran antes.
Hacia el suelo eran de un púrpura brillante y profundo con una floración, contrastando con las hojas todavía claramente verdes. Parece un gran triunfo de
¡Si nosotros maduráramos tan perfectamente, raíz y rama, brillando en la mitad de nuestra decadencia, como el garget!.Confieso que me excita verlas. Cojo una para bastón, porque apenas la agarro y me inclino sobre ella. Me encanta presionar las bayas entre mis dedos, y ver su jugo tiñendo mi mano.
¡Andar ente estos erectos y ramificados recipientes de vino púrpura, que retienen y difunden el brillo del ocaso, probando cada una con nuestro ojo, en lugar de contar las cubas en un muelle de Londres, qué privilegio ¡.Porque la vendimia de la naturaleza no está limitada al vino. Nuestros poetas han cantado el vino, el producto de una planta foránea que usualmente no han visto, como si nuestras plantas no tuvieran más jugo en ellas que los cantores.
De hecho esta ha sido nombrada por algunos la uva americana, y aunque nativa de américa, sus jugos son usados en algunos países extranjeros para mejorar el color del vino; así que el poetastro puede estar celebrando las virtudes del garget sin saberlo.
Aquí hay bayas suficientes para pintar de nuevo el cielo de la puesta y celebrar una bacanal, si quieres. Y que flautas serían sus tallos de color sangre, para ser usadas en la danza. Es verdaderamente una planta real. Podría pasar toda la tarde del año admirando los tallos de garget. Y quizá de entre estos podría surgir al fin una nueva escuela de filosofía o poesía. Dura todo Septiembre
Al mismo tiempo que el garget, o hacia el final de Agosto, un género para mí muy interesante de hierba, los andropogons, o beardgrass están empezando su maduración. Andropogon furcatus, beardgrass ramificada o llámala hierba púrpura dactilar; Andropogons scopariius, hierba púrpura del bosque y andropogon (ahora llamado Sorghum) nutans, hierba india.
El primero es una muy alta y estrecha hierba, de tres a siete pies de alta, con cuatro o cinco puntas púrpuras como espinas desplegándose desde la base. La segunda también es bastante estrecha, creciendo en macizos de dos pies de alto por uno de ancho, con los tallos algo curvos, los cuales, a medida que las puntas florecen tienen una vaga apariencia blanquecina. Estas dos son las hierbas que prevalecen en esta estación sobre los campos secos y arenosos y en las colinas.
Los tallos de ambas, por no mencionar sus bellas flores, reflejan un tinte púrpura, y ayudan a declarar la madurez del año. Quizás tengo la mayor simpatía por ellas porque son ignoradas por el granjero y ocupan suelos estériles e ignorados. Son altamente coloreadas, como uvas maduras, y expresan un madurez que la primavera no sugirió. Solo el sol de Agosto puede haber barnizado estos tallos y hojas.
El granjero hace tiempo que ha recogido su heno y no traerá su guadaña a donde estas hierbas salvajes y estrechas han florecido, siempre ves espacios de arena estéril entre ellas. Pero yo ando animado entre los macizos de la hierba india, sobre los campos arenosos, y en la frontera de los shrub-oaks, agradecido de reconocer a estos simples contemporáneos.
Con pensamientos que cortan un ancho espacio, los cojo. Con pensamientos de caballo rumiante los coloco en filas .El poeta de fino oído puedo ir el sonido de mi guadaña. Estas dos fueran las primeras hierbas que aprendí a distinguir, porque no supe por cuantos amigos estaba rodeado-los había visto simplemente como hierbas plantadas. El púrpura de sus tallos también me excita del mismo modo que el del garget.
Piensa qué refugio tienes, antes de que Agosto termine, del comienzo de las clases y de la sociedad que aísla. Puedo ocultarme entre los macizos de la hierba púrpura del bosque sobre los bordes de los Grandes Campos. Dondequiera que voy estas tardes, las dactilares hierbas púrpuras permanecen como una indicación, y dirigen mis pensamientos a senderos más poéticos que aquellos que últimamente han recorrido.
Un hombre puede quizás recorrer y pisotear plantas tan altas como su cabeza y no puede decirse que las conoce, aunque puede haber cortado toneladas de ellas, llenado sus establos con ellas, y alimentado su ganado durante años. Aún así, si en algún momento las considera favorablemente, puede ser vencido por su belleza. Cada planta más humilde, o hierba, como la llamamos, permanece allí para expresar algún pensamiento o humor nuestro, y aún así cuánto tiempo permanece en vano. He caminado por estos Grandes Campos muchos agostos, y nuca todavía reconocí suficientemente estos compañeros púrpuras que tenía allí.
En verdad he braceado contra ellos y los he pisoteado y ahora, al fin, ellos se yerguen y me bendicen. La belleza y la riqueza verdadera siempre son así de baratas y descuidadas. El cielo puede ser definido como el lugar que los hombres evitan. Quién puede dudar que estas hierbas, que el granjero dice que no le conciernen, encuentran alguna compensación en tu aprecio por ellas.
Puedo decir que nunca antes las ví, aunque cuando vengo y las miro cara a cara, allí me devuelven un brillo púrpura de años anteriores; y ahora a cualquier sitio que voy, difícilmente veo otra cosa. Es el reino y presidencia de los andropogons.
Incluso las misma arenas confiesan la maduradora influencia del sol de agosto, y pienso que junto con las hierbas ondeando sobre ellas, reflejan un tinte púrpura. Las arenas purpúreas. Tal es la consecuencia de este brillo solar absorbido por los poros de las plantas y de la tierra. Toda savia o sangre es ahora del color del vino. Al final no solamente tenemos el mar púrpura sino también la tierra púrpura.
La hierba india, creciendo aquí y allí en lugares baldíos, pero más rara que la primera (de dos a cuatro o cinco pies de altura) es todavía más bella y de colores más vivos que sus cóngeneres y muy bien podría haber cautivado el ojo indio. Tien un largo, estrecho y ligeramente ondulante penacho de flores amarillas y púrpuras, como un anuncio levantado por encima de su hojas rojizas.
Estos brillantes estandartes están ahora desplegados en las colinas distantes, no en grupos numerosos, sino en tropas dispersas de una fila, como los hombres rojos. Permanecen honestos y brillantes, representantes de la raza de la que reciben su nombre, pero en su mayor parte tan ignorados como ellos. La expresión de esta hierba me capturó durante una semana, después que pasé y la detecté, como el destello de un ojo. Permanece como un jefe indio dirigiendo una última mirada a sus territorios favoritos de caza.
HDT
(Traducción Guillermo Ruiz)
Los europeos que vienen a America se sorprenden de la brillantez de nuestro follaje otoñal. No hay registro de este fenómeno en la poesía inglesa porque los árboles no adquieren allí sino unos pocos colores brillantes. Lo máximo que Thomson dice sobre esta cuestión en su “otoño” es lo que contienen estas líneas:
“Pero mira los bosques multicolores que decaen
sombra más profunda sobre sombra, el campo alrededor
marrón, una umbría multitudinaria, oscuro y marrón
de toda la gama, desde el pálido verde desfalleciente al negro tizón”
Y la línea en la que habla de:
“El Otoño irradiando sobre los bosques amarillos”
El cambio otoñal de nuestros bosques no ha causado todavía una impresión profunda en nuestra propia literatura. Octubre no ha teñido apenas nuestra poesía.
Muchos, que han pasado su vida en las ciudades, y que nunca han tenido la oportunidad de venir al campo en esta estación, nunca ha visto esto, la flor, o más bien la fruta madura, del año. Recuerdo haber cabalgado con un ciudadano, quien, aún una quince demasiado tarde para los colores más brillantes, fue sorprendido y no creía que hubiera habido algo más brillante. Nunca antes había oído de este fenómeno. No solamente muchos en nuestras ciudades no lo han presenciado nunca, sino que es escasamente recordado por la mayoría de año en año.
La mayoría confunde el cambio con la caída de la hoja, como si confundieran manzanas maduras con podridas. Pienso que el cambio a un color más alto en una hoja es una evidencia de que ha llegado a un madurez tardía y perfecta, respondiendo a la maduración de los frutos. Son generalmente las hojas más bajas y antiguas las que primero cambian. Pero de la misma manera que el insecto de corta vida y color brillante, las hojas no maduran sino para caer.
Generalmente cada fruto, al madurar, y justo antes de caer, cuando comienza una vida más individual e independiente, necesitando menos nutrición de cualquier fuente, y la misma no tanto de la tierra a través del tronco como del sol y el aire, adquiere un tinte brillante. Así también las hojas. El fisiólogo dice que ello es “debido a una incremento en la absorción de oxígeno”.Esta es la explicación científica del asunto- solo una reafirmación del hecho. Pero yo estoy más interesado en la rosada mejilla que en saber qué dieta particular ha seguido la joven. El bosque y la hierba, la película de la tierra, debe adquirir un color brillante, un evidencia de su madurez, como si el globo de la tierra fuera una fruta de su tronco, siempre con una mejilla hacia el sol.
Las flores no son sino hojas coloreadas, los frutos no son sino flores maduras. La parte comestible de la mayoría de los frutos es, como el fisiólogo dice, “el parénquima o tejido carnoso de la hoja”, de la que están formados.
Nuestros apetitos han comúnmente confinado nuestras visiones de la madurez y sus fenómenos, color, sabor y perfección, a las frutas que comemos y estamos inclinados a olvidar aquella inmensa cosecha que no comemos, que a duras penas usamos, y que es anualmente madurada por
Octubre es el mes de las hojas pintadas. Su rico destello irradia ahora alrededor del mundo. Como las frutas y hojas, y el propio día, adquieren un tinte brillante justo antes de morir, así también el año se acaba. Octubre es su cielo de ocaso; Noviembre su última luz.
HDT
(Traducción Guillermo Ruiz)
Esta obra de traducción al español está bajo una Licencia Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 2.5 España de Creative Commons. Para ver una copia de esta licencia, visite http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/ o envie una carta a Creative Commons, 171 Second Street, Suite 300, San Francisco, California 94105, USA
Fotografía de Walden Pond en Otoño:
http://gonewengland.about.com/library/blwaldenpond4.htm

Diario 15 de Febrero de 1840
El valioso parece inhalar una atmósfera más generosa y ser bañado por una luz más hermosa que otros hombres. Por ello Virgilio describe así sus moradas felices:
“Aquí se extiende sobre los campos un cielo más amplio y con su luz
púrpurea los cubre, y conocen su propio sol, sus propias estrellas”
(“Largior hic campos aether et lumine vestit
Purpureo : Solemque suum, sua sidera nôrunt.”)
Diario 27 de Julio de 1840
El “wood trush” es un filósofo más moderno que Platón y Aristóteles. Ellos son ahora el dogma, pero él predica la doctrina de esta hora.
Diario 12 de Septiembre de 1841
(168 aniversario)
Donde yo he estado, no se vio a nadie

Diario 20 de Marzo de 1842

Diario 2 de Marzo de 1842
La impresión más profunda de un carácter la proporciona aquella persona que se puede permitir no tener ningún carácter. El que simpatiza con el círculo completo de atributos y lo recorre no puede llegar a ser un individuo. La mayoría de las personas permanecen prendadas a sí mismas, de manera que su virtud estrecha y confinada no tiene holgura. Son como niños que sin sus guardianes, por miedo a contaminarse, no pueden andar con mala compañía y aprender la lección que incluso ella enseña. Es afortunado el que recorre el mundo sin la carga de un nombre y reputación, porque ellos no son a lo sumo sino su historia pasada y no una profecía, y como tales no le conciernen a él más que a otro. El Carácter es el Genio desplegado. Puede mantenerse a sí mismo contra el mundo, y si se retira se arrepiente. Es como un perro puesto para vigilar la propiedad del Genio. El Genio, hablando estrictamente, no es responsable, porque no es una cualidad moral.
Diario 15 de Agosto de 1851
Diario 11 de Julio de 1852
Lo que se llama "genio" es abundancia de vida o salud, de forma que cualquier cosa que estimula los sentidos, como el sabor de estas bayas o el mugído de aquella vaca, que suena como si fuera un eco a lo largo del lado frío de una montaña justo antes del anochecer, donde los rocíos perfuman el aire y hay interminable vigor, serenidad y expectación de una mañana perpetua no degradada,- cada vista y sonido, olor y sabor-, intoxica con una intoxicación saludable. La corriente mermada de la vida desborda sus riberas, formando y fertilizando amplios terrenos, de los cuales las generaciones obtienen su sustento. Este es el verdadero desbordamiento del Nilo. Somos tan exquisitamente sensibles que abrazamos nuestros destinos y, en lugar de sufrir o permanecer indiferentes, disfrutamos y bendecimos. Si no hemos disipado los fluidos vitales y divinos, hay una circulación de vitalidad que trasciende nuestros cuerpos. La vaca no es nada. El cielo no está allí sino en quien escucha. Me agrada pensar que debo una percepción al usualmente grosero sentido del gusto, que he estado inspirado a través del paladar, que estas bayas han alimentado mi cerebro. Después de haber comido estas simples y saludables frutas con ambrosía en esta elevada ladera, siento mis sentidos afilados. Soy joven de nuevo y, tanto si permanezco de pie como si me siento, no soy la misma criatura.
Diario 9 de Octubre de 1857
Diario 10 de Octubre de 1858
Henry David Thoreau
(Traducción Guillermo Ruiz)
(Thoreau no piensa aquí en la “genialidad” del individuo sino en el “genio” que en él habita o no. Para Thoreau, la “cultura” griega no pertenece al pasado. Si perteneciera al pasado, viviríamos en un mundo yerto.)
"Ethos antropoi daimon" (Heráclito, frag.119)
El carácter es el destino
http://es.wikipedia.org/wiki/Bertel_Thorvaldsen

Diario 30 de Julio de 1851
¡El hombre que no crezca rígido con los años y la experiencia!.¿Dónde está?. ¿De qué sirve crecer meramente con dureza?.Cuanto más duro, realmente eres más frágil, como los huesos de los viejos.¡Cuánto más raro y mejor crecer carnoso!. El hombre soporta usualmente una especie de fruto pétreo, una piedra desnuda es, sin ningún dulce y carnoso pericarpo alrededor. Es como el melocotón que se ha secado como la piedra según avanza la estación, reducido a una piedra seca con su semilla. En presencia de uno de estos hombres duros yo pienso: ¡Qué frágil!. ¡Qué fácilmente te romperías!. ¡Qué pobre e inservible conclusión!. No puedo sino pensar de una piedra en su cabeza. Los hombres verdaderamente geniales no crecen (duros).Es el resultado de la desesperación, esta actitud de resistencia. Se comportan como hombres que están siendo conducidos contra la pared.
HDT
(Traducción Guillermo Ruiz)

Mi naturaleza puede ser tan serena como este agua
-pero no es tan pura y sus reflejos no son tan distintos.
Diario 11 de Abril de 1852
Nuestros proyectos destellan bajo el influjo de pensamientos mejores. Deberíamos ser bendecidos por haber vivido siempre en el presente, como la hierba que muestra el influjo del más tenue rocío que cae sobre ella, y por no haber malgastado nuestro tiempo tratando de enmendar la pérdida de oportunidades pasadas; que justificamos como cumplimiento de nuestro deber.
HDT (Walden, Primavera)
Debemos comer, todavía,
el pan que hemos despreciado,
debemos reunir
los haces que hemos quemado.
Debemos salir
por la puerta del hombre pobre,
morir poco a poco,
no por un nuevo destino.
Entonces no hay camino,
por este lado, mi amigo,
todos los caminos
no tienen final.
(Fragmento del poema “El héroe” de Henry David Thoreau)
(Una versión de este poema aparece en un borrador de Walden)
Toda o la mayor parte de la vida (obra) de Thoreau puede leerse bajo la clave héroe-antihéroe. En una sociedad postheroica el héroe solo puede ser un “héroe” común. Nada hay más común y antiheroico que permanecer en el suelo natal, "salir por la puerta del hombre pobre, morir poco a poco, no por un destino nuevo".La sociedad postheroica utiliza el velo del héroe, pero encubre y persigue la realidad del “héroe” común, que no es siervo ni instrumento de ningún soberano del mundo.

“Aquel hombre que no cree que cada día tiene una hora más prístina, sagrada y auroral que la que ha profanado hasta ahora, ha desesperado de la vida y se encamina por una vía descendente y en penumbra.”
http://thoreau.eserver.org/walden02.html
http://www.kenkifer.com/Thoreau/solitude.htm
SUMMARY
NOTES
1 photogravure : brown ink ; 35 x 44 cm.
Original photogravure produced in Boston by John Andrew & Son, c1906.
Original source: The Apache. The Jicarillas. The Navaho [portfolio] ; plate no. 14
Seattle : E.S. Curtis, 1907.
Diario 2 de Diciembre de 1839
Un instante de vida serena y confiada es más glorioso que una estación completa de desafío. Deberíamos estar listos para cualquier cosa, no retados a morir sino a vivir. Para los valerosos, incluso el peligro es un aliado.
Diario 11 de Octubre de 1845
Desde todos los puntos cardinales, de debajo de la tierra y de los cielos, han venido estas inspiraciones y han sido oportunamente registradas en su orden de llegada en el diario.
Después, cuando llego su tiempo, fueron transformadas en lecciones y, de nuevo, a su debido tiempo, de lecciones en ensayos. Y al final permanecen, como los cuadrados de Pitágoras, firmemente sobre cada base; como estatuas sobre sus pedestales, pero las estatuas raramente se agarran con las manos. Solo hay tal conexión y variedad como la expuesta en las galerías. Y esto afecta a su popularidad e influencia práctica inmediata.
Diario 13 de Septiembre de 1845
Los hombres se han convertido en herramientas de sus herramientas. El hombre que, independiente, cogió los frutos cuando estaba hambriento se convierte en agricultor.
HDT
(Traducción Guillermo Ruiz)

VERDAD: El matiz minúsculo que nos evita quedar sepultados por
VALOR: vivir aun sabiendo que el error es inevitable

Resulta notable que la expresión que los griegos empleaban para referirse a los impostores ("liebre durmiente") pueda seguir aplicándose a pesar de que ahora se sabe que las liebres duermen y cierran sus ojos.
Thoreau sobre la "liebre durmiente":
(…)
Y eso es todo”
("A week ...";Friday)
Lagophthalmos or Hare Eye: An Etymologic Eye Opener
Robert C. Van de Graaf, Frank F. A. IJpma, and Jean-Philippe A. Nicolai

Algunos poemas son para las vacaciones solo. Son educados y dulces, pero se trata de la dulzura del azúcar, y no de aquella que el esfuerzo da al pan amargo. El aliento con el que el poeta pronuncia su verso debe ser aquél por el cual él vive.
HDT ( " A week ...";Friday)
¿INDEPENDENCIA?
Mi vida es más cívica y libre
que cualquier cuerpo político.
Guarda príncipe tus posesiones
y tu poder circunscrito,
no son tan amplios como mis sueños,
ni tan ricos como esta hora.
¿Qué me ofreces que yo no tenga?
¿Qué puedes tomar de lo que tengo?
¿Puedes defender lo que no tiene peligro?
¿Puedes heredar la desnudez?
El oído de los tiempos es sordo a todas la necesidades verdaderas,
los estados estériles no proporcionan ningún alivio con su botín
-pero un alma libre –gracias a Dios-
puede ayudar por sí misma.
Asegúrate de que tu destino
queda aparte de su estado
-no ligado con cualquier banda-
incluso los nobles de la tierra
en campamentos con vestido de oro
no ocuparán en él ningún lugar
porque tiene más señorío que ellos.
Y busca una guerra más noble.
una melodía más hermosa resuena en su trompeta,
un reflejo más brillante irradia su armadura.
La vida a la que aspiro
nadie me la propone-
ningún trato en el comercio público
utiliza su marca.
HENRY DAVID THOREAU
(Traducción Guillermo Ruiz)
My life more civil is and free
Than any civil polity.
Ye princes keep your realms
And circumscribed power,
Not wide as are my dreams,
Nor rich as is this hour.
What can ye give which I have not?
What can ye take which I have got?
Can ye defend the dangerless?
Can ye inherit nakedness?
To all true wants time’s ear is deaf,
Penurious states lend no relief
Out of their pelf
-But a free soul -thank God-
Can help itself.
Be sure your fate
Doth keep apart its state
—Not linked with any band—
Even the nobles of the land
In tented fields with cloth of gold—
No place doth hold
But is more chivalrous than they are.
And sigheth for a nobler war.
A finer strain its trumpet rings—
A brighter gleam its armor flings.
The life that I aspire to live
No man proposeth me-
No trade upon the street
Wears its emplazonry.
HDT