


De la lealtad ("legalitate"), en el Libro de los Proverbios (Liber Proverbiorum) de Ramón Llul
XCIII
1. Nadie es tan leal, como Dios.
2. Todas las lealtades son hijas de la lealtad de Dios.
3. Si todas las bondades fuesen iguales, todos los hombres serían igualmente leales.
4. Quien no da de buena gana, es poco leal.
5. La lealtad a nada teme.
6. Cuanto más hieras la lealtad, más la estimulas.
7. A buen hostal acude, quien se alberga en la lealtad.
8. La tristeza de la lealtad es motivada por las traiciones de los hombres.
9. Sé leal, y serás rico.
10. La voluntad que ama la lealtad, no tiene necesidad de nada.
11. Mala es la mañana de quien no tiene un vecino leal.
12. No hay escudo tan fuerte, como el de la lealtad.
13. La lealtad nunca sobra.
14. La lealtad es figura de la piedad.
15. Quien hiere la lealtad, hiere la conciencia.
16. Sin lealtad, no es posible la paz.
17. A señor leal, leal consejo.
18. Nadie debe ser tan leal, como el hombre público.
19. El hombre más traicionado es el hombre público.
20. La lealtad se guarda a sí misma.
ASI GANARÁS AQUEL BIEN QUE NO GANARÁS NUNCA
Corrido el 36 Cross Popular en el Parque Norte, bajo la lluvia
Repite:
"Si alguno de nosotros necesita algo,
solo le prestaremos
el estilete más afilado de España"
(Manuel Vilas, Los nadadores nocturnos)
Repite:
"Luminosas claridades
puro rocío celestial
ayudad a cualquiera
que sienta la tierra"
Ahora,
pienso, los tintes otoñales están en su esplendor en nuestras calles y en los
bosques en general ... Permaneces donde media docena de grandes olmos cuelgan
sobre una casa. Es como si permanecieras en el interior de una calabaza madura
y te sientes tan dulce como si tu fueras la pulpa.
(HDT,
Diario 6 de octubre de 1858)
Diario 8 de Febrero de
1857
Tú
crees que me empobrezco retirándome de los hombres, pero en mi soledad he
tejido para mí mismo una tela de seda o crisálida, y, como una ninfa, eclosionaré
antes de que pase mucho tiempo como una criatura más perfecta y adecuada para
una sociedad más elevada.
HDT
(traducción Guillermo Ruiz)
(…)
la cuestión es siempre que hacemos con la salud. Es un talento que nos ha sido
entregado, como en la parábola evangélica para que negociemos con él. Por lo
demás, lo único importante en la salud es lo que en ella es símbolo, parábola. En
ella ha de haber una pizca de aquella otra salud que nos ayuda a vencer la
última enfermedad. Esa otra salud es la que se refleja en el rostro de los
convalecientes y también de los moribundos.
Ernst
Jünger (24 de enero de 1947)
El
milagro es la sustancia de la que se alimenta la vida.
Ve a donde ellos fueron al
límite oscuro
a por el vellocino de oro tu
último premio
(…)
sé valiente al fallar la
razón sé valiente
es lo único que cuenta a fin
de cuentas
que sea como el mar tu
impotente Ira
al oír la voz de los
postrados y azotados
que no te abandone tu hermano
Desdén
por los espías verdugos
cobardes-vencerán
en tu entierro echarán un
terrón aliviados
gravará la carcoma tu
currículum limado
y no perdones no lograrás
perdonar
en nombre de los vendidos al
alba
(…)
alerta-al dar la señal la luz
de la montaña-levántate
y ve mientras las sangre hace
girar tu oscura estrella
repite viejos conjuros
fábulas y leyendas
así ganarás aquel bien que no
ganarás nunca
repite esas grandes palabras
repite porfiado
como los que murieron en la
arena al cruzar el desierto
(…)
Sé fiel Ve
(Zbigniew
Herbert, “El mensaje del Señor Cogito”, traducción de Jerzy Slawomirski y Anna
Rubió, citado por Adam Zagajewski: "Observaciones acerca del estilo
sublime",Acantilado.Barcelona 2005)
“Sólo
la vida forma al hombre, y poco significan los vocablos”
Goethe
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