LIcencia Creative Commons

Sunday, September 23, 2018

MANUEL VILAS, EL ESPAÑOLETO



MANUEL VILAS, EL ESPAÑOLETO

"descampados de Monzón,
cerca de Barbastro,
helando en los campos"[1]



“Sin los muertos, sin su memoria, la vida de los vivos es aburrida y no tiene poesía.”[2]



Sobre “Ordesa” y su autor Manuel Vilas (“MV”) se ha escrito ya profusamente. Debido principalmente al inesperado éxito (cualquier éxito que verdaderamente lo sea es siempre inesperado) de dicho libro.

Estas son algunas de las contribuciones que has leído:

-Los enigmas del pasado, J.A. Masoliver Ródenas
-Una historia común y extraordinaria, Carlos Pardo
-Manuel Vilas, campeón del mundo, Xavi Ayén

Es oportuno remitirse a todas ellas. Y también a las restantes.

Pero ni “Ordesa” ni ninguna de las obras del autor de Barbastro son literatura en sentido tradicional[3]sino solo el alma de su autor acuñada en la lengua materna.

Lo inesperado ha sido, es, que el alma de MV haya encontrado un eco y una resonancia que la enriquece y mantiene viva (“las letras en español se lanzan sin vergüenza a contar las grandezas y miserias de las vidas propias dando otro sentido a la autobiografía” (MV, “La doma del pudor”)

Lo que sigue pretende ser un registro embrionario de dicha resonancia. La historia y la “literatura”, cuando viven, no son otra cosa que la resonancia de los individuos en su época.

I.- La lengua, presupuesto y requisito de la dignidad

MV no ha escrito para ningún otro propósito distinto que para hablar el español con el significado vivo de la verdad:

          Somos lo que hablamos, lo que dijimos a nuestros hijos. Y lo que dijimos a nuestros hijos es móvil; veo la evolución vocálica desde el latín vulgar, veo la caída de viejos sonidos consonánticos , que quedan reducidos a escombros amargos, veo la laceración de los fonemas, que son santos, veo al lingüista Emilio Alarcos Llorach la noche en que descubrió el sistema fonológico del español, que es lo que somos: un sistema fonológico caminando a través del tiempo, y veo que lo que hablamos es ficción, porque el lenguaje es una ficción”. Emilio Alarcos Llorach lo cifró todo en este mapa (ahora saca Juan Carlos III una hoja de papel de debajo de las sábanas), que es el mapa del genoma cerebral de los españoles:

(cuadro de los Rasgos acústicos del sistema hispánico, según Alarcos LLorach)

Alarcos oyó lo que somos, continúa diciendo Juan Carlos III a su hijo John. Vocal/No vocal. Consonante/No consonante. Denso/Difuso. Grave/Agudo. Nasal/Oral, qué magnificencia. Un sistema bífido de síes y noes, qué gran hallazgo evolutivo. Una invención acústica maravillosa. Sigue, hijo mío, las enseñanzas de Alarcos. Somos una canción, un montón de sonidos atados a cosas.La canción es lo que importa. Somos entes fonológicos. La fonología son los restos de la teología antigua. Sigue los mapas de Alarcos. Son la verdad. La fonología, allí está la inteligencia cuántica, Todo es fonología. Todo es Alarcos.” (MV, “Aire Nuestro”, págs 257-258)

Pero no hay lengua ni hablante en el vacío de la ausencia de dignidad individual y colectiva. Quien ha sido profesor lo sabe-no por enseñar- y lo proclama-la virtud no se enseña-:

            Enséñales al menos, a querer la vida
              Con fuerza, con justicia, con dignidad,
              Con las palabras duras que a solas tú aprendiste.
              (…)
               Diles que sólo la verdad con las palabras justas
               Defiende de la verdad abandonada a su sombra”

              (MV, “La clase de lengua". Amor. Poesía reunida, 1988-2010)”)


II.- La historia como lugar del vaciamiento individual y de la continuidad generacional ( Epílogo de “Ordesa”: La familia y la Historia)

En “Ordesa” MV devuelve a sus padres la existencia que ellos vaciaron en él y su hermano. Es una extensa continuación de la elegías a la muerte del padre (“El Crematorio”) y de la madre (“974310439”: “Todo lo recuerdo y todo lo recordaré./Te amo, finalmente (…)/la solemne nada histórica en que vivimos papá, tú y yo”).

El autor y sus lectores reviven la catarsis siempre distinta y siempre propia de la memoria de los vaciamientos y de su continuidad:

“Puede que mis padres fuesen ángeles, o que su muerte ante mis ojos los convirtió en ángeles. Porque tras su muerte todo cuanto les ví hacer mientras estuvieron vivos cobró un alcance taumatúrgico. Ese alcance no se produjo hasta el fallecimiento de mi madre, que cerró el círculo.
El cristianismo se asienta en una conversación interminable entre un padre y su hijo. La única forma de verdad resistente que hemos encontrado es esa: la relación entre un padre y un hijo: porque el padre convoca a su descendencia, y eso es la vida que sigue.
El rito de las monarquías es el mismo: un padre y un hijo. El rito de las sociedades del siglo XXI es el mismo: padres e hijos. No hay nada más. Todo se desvanece menos ese misterio, que es el misterio de la voluntad de ser, de la voluntad de que hay otro distinto a mí: en es misterio se basan la paternidad y la maternidad.” (MV, “Ordesa”, página 82)

El “éxito” de “Ordesa” es un éxito de MV porque encarna una verdad resistente de la matriz humana en la historia española (“Pobre fue mi padre,/muy pobre,/y el padre de mi padre/y pobre soy yo”. Poema “Historia de España”, “Ordesa”, página 367).

Esa verdad pudo haberse perdido “abandonada a su sombra”, pero no se perdió y ya emite un destello propio de la vida en la historia de España:

          Es la grandeza del adiós, el crecimiento del adiós. No volveré a verlo nunca más, repito como un mantra. Y allí aparece la grandeza del adiós. La fe entonces es algo natural, porque te resulta imposible aceptar la idea de nunca lo volverás a ver por la sencilla razón de que está ahí. Si alargo la mano toco su luz.
No se mueve.
Allí está, y me mira.”[4]

La verdad resistente en la historia es la que crea el sentido colectivo que el poder histórico en España ha negado y niega como forma de perpetuación. Hay países que se han perpetuado por su sentido colectivo y otros cuya perpetuación es el expolio articulado de dicho sentido colectivo.

MV ha hecho suya la ordalía de la creación de sentido colectivo frente al poder histórico en España. Así lo asume, indiscutiblemente, el poema “El Españoleto”:

            “A ti te puedo decirte que sueño un poco,
             A veces más que un poco,
Con la destrucción de España,
Con la defenestración de sus élites,
Con quemar su historia y a sus líderes y a sus cantantes,
Y a sus futbolistas y a sus toreros y a sus nobles y a sus actores
Y a sus libros de éxito y a su televisión española,
Sueño con eso, con calentarme las manos en ese fuego
Cuando llega el invierno y nieva mucho en los Pirineos,
Mi santa tierra, solo mía,
Inocente de mí,
Buena persona siempre, sabedlo, no obstante.

(…)

Porque soy un sentimental y estoy enamorado
Y me pone a mil que me hablen en la lengua de Cervantes.

Que Vilas sea español, que le den, dijo
Un sádico arcángel un 19 de julio de 1962.

A ver qué hace, dijo otro, será interesante ver eso.
Seguro que se hunde, pobre diablo, no podrá con eso.
Se matará, se colgará, se dará a la bebida, beberá
Hasta reventar, o delinquirá
O se convertirá en un drogadicto, en escoria barata.

Qué buena idea, sí, dijo el arcángel San Miguel
Con una copa de vino de Rioja en la mano.
Apostemos fuerte por el Gran Vilas y su hispánico destino.
A ver cómo se apaña con España, dijeron todos
(…)
Bah, hicisteis bien, colegas,
Amo este país, lo amo mucho,
Daría mi vida por él y no es coña,
Lo amo porque en España
Las mujeres son mejores que los hombres desde siempre,
Hicisteis bien, hijosdeputa,
Y sabed que los mismo da España que Francia, China o
Rusia,
Italia que Alemania, Suecia que Finlandia,
Lo mismo da, hermanos míos,
La vida es buena y ya la misma en todas partes,
Pero sí, la jodida España era mi sitio
El lugar de mi arcangelidad
Dionisíaca, veraniega y popular.
Allí estuvisteis de fábula, pequeños hijosdeputa,
Reinones del celestial azar,
Libidinoso y acre.

I love sweet, España.
Yo soy el españoleto, y me encanta.
Vilas, el españoleto final,
Como el gran Ribera,
Un hombre de infinito talento”.[5]

Todo es Alarcos, pero ya es distinto y sonará distinto a cualquiera que haya escuchado a MV -o a alguien que, a su vez, haya escuchado al “Españoleto”-, que ha podido "con eso" armado con la lengua y su pobreza:

            “Y hay un nombre ¿qué
Entendéis por debajo de sus sílabas
De silbo, bomba y dengue?
(O de sosiego, orgullo, dignidad:
Todo depende de qué modo
Tenséis los huesecillos y los nervios
De las orejas delicadas)

Decídmelo, querría
Saber de qué se trata:
De un ente literario
Que os duele por la lengua en que escribís,
De la materia-más que espíritu-
Cocida por los castros rutinarios,
O bien es que os quejáis
De los que chupan agriamente,
Devoradoramente,
De su teto ya flácido
(pero durable, ¡lástima!
Por ser en exclusiva).

(…)
Ausente, de mí tira:
Y en sus garfios o besos,
Me escapo hacia otras auras.
Imposible: perduran,
Perdurarán la mugre, el cuervo,
El desajuste. Y siempre
Habrá quien busque y hasta encuentre
El encogerse de hombros hasta piedra”[6]

No hay dolor, ni por España, ni por la lengua, solo escritura y verdad. El sacramento del lenguaje. No perdura la mugre en la escritura ni en la vida. Solo quedan pendientes la vida y la historia nacional e internacional, la creación y destrucción de las mismas.

En esas tareas pendientes, siempre nuevas, la verdad también resulta de la exploración de lo distinto y desafiante. Por eso MV tuvo también que vivir y escribir “América”[7] (“El fracaso no existe”) y su Epílogo (“Tres poemas americanos”).Porque ”La vida es buena, y  y ya la misma en todas partes”:

“Dedico este libro a todos los desesperados estadounidenses. A su estilo. Porque temían estilo.
Dedico este libro al miedo.
Dedico este libro a las autopistas, a los hoteles y a los camioneros americanos.
Dedico este libro al error, a las vidas erradas. Dedico este libro al olor de los Estados Unidos.
Dedico este libro a quienes, aun sabedores de que el fracaso no existe, siguieron fracasando.
Este libro es autobiográfico y cuenta mis viajes por muchas ciudades norteamericanas. Entonces dedico este libro a mi desesperación americana.”

III.-Compasión

Es solo sentir con otros.
Ni la lengua, ni la vida, ni la historia existen sin compasión:

"Que nadie desdeñe el sufrimiento de algunos hombres buenos.

Estuvieron en este mundo, combatiendo contra sí mismos,
como combatieron los aliados contra el III Reich hace
setenta años.

 Coraje y oscuridad.

Que nadie pisotee sus bajas pasiones, su acre acabamiento.

La gente se acaba.

Un hombre se acaba.

(...)


Beso todo acabamiento humano.

Los aliados vencieron al III Reich.


Nosotros fuimos vencidos por nosotros mismos.

Bajo el volcán estamos, esperando la resurrección de la carne.

Amaré el dolor.

Sostendré la desgracia sobre mis hombros.

Besaré el final de la vida, tan sucio, tan miserable

(...)

a todas las muertas,
a millones y millones
de mujeres muertas,
una por una
con parsimonia,
con liturgia,
con amor."[8]

Un exministro decía el otro día que los pensionistas españoles no habían cotizado ni la mitad de lo que percibían. Y encima no lo saben. El exministro era socialista. A un taxista que lo reconoció en su taxi le contestó “Para servirle a Vd.”. Y el taxista le dijo, oportunamente, que ya le había servido bastante, que no necesitaba nada. Me lo contó a mí, en el taxi. No sé ya por qué, pero no se me olvida.

Otro- que no era precisamente socialista- te decía, con desprecio, como merecida retribución por su compasión equivocada e inútil, que los que enseñan serán pobres. Un nuevo “sermón de la montaña”. Solo hay unos bienaventurados: los pocos y elegidos que son ricos (“y acaban convirtiendo tu pobreza en culpabilidad, todo una arte moral”[9]).

La gratitud es cara
Gibbon

La gratitud es un lastre
Diderot

La gratitud es una enfermedad que padecen los perros
Stalin

El perro y el hombre, que coevolucionaron juntos.


IV.- Destino individual y nacional

Cuando es asumido y abrazado.

A lo pasado “gracias”, a lo porvenir “sí”.

Hasta los nuevos y reciclados “gurus” hablan ya de la “resiliencia” -de los pocos y elegidos-.

El "estilo"y el "sueño" son más modestos y solo tienen un inconveniente para la "legitimación" en curso de fracaso; están al alcance de cualquiera y son utilizados por todos (por eso han-hemos leído al Gran Vilas).

Persigamos la salida de la verdad:

            “Todo ser humano se va de este mundo sin saber
Qué fue la vida, qué es la vida.
Nadie lo sabe,
Y te mueres sin saberlo.

Todos los seres humanos se marcharon sin saberlo.
Hay cierta grandeza en eso.
(…)
No me gusta la gente
Que no sabe darse cuenta
Del don de estar aquí.
(…)
Nuestros padres fueron sabios
En el momento de nuestra concepción.

Ellos, en ese instante fueron dueños
De algo que no tiene nombre.
Exalta la vida de tus padres,
Es lo mínimo que puedes hacer:
Pero hazlo con estilo.

No digas “ay papá cuánto te quiero”,
Eso es una mariconada  imperdonable
Una “hijoputez”, que diría  Clint Eastwood.
Exalta la vida de tus padres, pero siempre con estilo.”

Y el imposible sueño ahora cumplido:

            “España, nos das trabajos muy dolorosos.
            España, no tengo un duro y mis libros se venden poco y no
Puedo vivir de mi trabajo, y trabajo para nadie.
Sólo sé escribir y me estoy quedando sin palabras.
(…)
España, el mundo es como tú: da igual que te llamaras Francia o Alemania o Estados Unidos, ya todo es España.

(…)España, igual me necesitas tú más que yo a ti. En ese caso puedes contar conmigo, yo te echaré una mano y no permitiré que te hundas como yo me hundo en ti. Me casaré contigo y tendremos siete hijos.
(…)
España, los españoles pobres son mis hermanos, eso siempre.

España, creo en la pobreza, en la mala suerte, en la bondad
Martirizada.

España, estamos solos tú y yo. Yo más solo que tú, y aun lo
Estaré más.”[10]

Porque los dioses hacen que lo improbable suceda y que lo que todos esperan nunca se cumpla[11], España ha escuchado ahora a MV. El “sueño español” se ha cumplido. Y el fracaso no existe. Una vez es suficiente. Y ya ha pasado. No es literatura. Pero puede perseguirse de la misma manera[12]:

"Necesito cambiar de sangre,
de órganos,
de vísceras,
de cuerpo,
pero no de alma.

Mi alma estará bien siempre."
(MV, “Gran Vilas”)

"Cuando me muera llegaré al paraíso nadando,

Nadando como los monstruos prehistóricos,

Que siguen nadando en las alturas, infinitos, inextinguibles,

Fantasmas que nadan.

(…)

Y nado, entonces nado, el gran privilegio de mi vida
(...)"

(MV, “Otra vez, el nadador”.Amor Poesía reunida 1998-2010)

 

FOTOGRAFÍA DE JOSE LUIS RÍOS, CAMINO DEL PENCHAT

Guillermo G. Ruiz Zapatero (23-09-2018)


P.D.:

Algunos fragmentos y entradas de este blog sobre MV:

"Un blog podría ser algo revolucionario si hubiera un pensamiento revolucionario que difundir. Los blogs existen porque ya no existe el pensamiento en su praxis histórica, el pensamiento como destrucción y como refundación."(Manuel Vilas, Barbastro, Huesca, 1962.ABC Cultural 26 de Marzo de 2011)





[1] Pendiente
[2] Pendiente
[3] “La literatura es una representación inteligente de la vida, es un grandioso sí a la vida. Pretendo que mi poesía sea indefinible, incoherente, contradictoria …como la vida misma” (MV, Babelia 12 de marzo de 2016)
[4] MV (“Ordesa”, página 353)
[5] MV, “El Españoleto”, en Gran Vilas (XXXIII Permio Internacional de Poesía Ciudad de Melilla)
[6] Emilio Alarcos Llorach, “España”. Mester de poesía (1949-1993), páginas 36-38
[7] “América”. Circulo de Tiza, Madrid 2017
[8] MV, “Bajo el volcán”.El Hundimiento, obra citada, página 75
[9] “Historia de España”, obra citada.
[10] MV, “Spanish Dream”. El Hundimiento, obra citada, páginas 145-146)
[11] Eurípides
[12] También lo dijo, entre otros, un poeta norteamericano: Es siempre  el amor de la virtud el que nos hace jóvenes. Esta es la fuente de la juventud,” (Henry David Thoreau, Diario 16 de julio de 1851)

Saturday, September 22, 2018

JOSE LUIS RIOS
















TODAS LAS FOTOGRAFÍAS DE JOSE LUIS RIOS ESTÁN VIVAS ("SER SIN CÓMO DUELE"). HASTA LAS DE LOS ESCAPARATES CON MANIQUÍES.

AQUÍ UN PEQUEÑO HOMENAJE.

TAMBIÉN HAY BIOFILIA EN LA RED:

"ES UN ACTO DE LA NATURALEZA Y CRECE POR SÍ MISMO A TRAVÉS DE NUESTRAS ACCIONES COLECTIVAS"
(PERRY BARLOW, UNA DECLARACIÓN SOBRE LA INDEPENDENCIA DEL CIBERESPACIO)

EL HOMBRE DE MAYOR CIENCIA ES EL MÁS VIVO

HDT

Borrar cómo duele.
Eliminar la cáscara.
Ser con cicatriz.
Estar en el aire.
Reciclar el olor al miedo.
Borrar la cicatriz.
Eliminar cómo duele.
Ser sin cáscara.
Estar en la tierra.
Estar en la tierra y parar el hambre.
Parar el hambre, la sed y el grito.
Borrar la cáscara.
Eliminar la cicatriz.
Ser sin cómo duele

(ESTER FOLGUERAL, anotado en marzo de 2010. Pendiente de atribución de fuente)



UNA DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA DEL CIBERESPACIO


A Declaration of the Independence of Cyberspace
by John Perry Barlow

Governments of the Industrial World, you weary giants of flesh and steel, I come from Cyberspace, the new home of Mind. On behalf of the future, I ask you of the past to leave us alone. You are not welcome among us. You have no sovereignty where we gather.

We have no elected government, nor are we likely to have one, so I address you with no greater authority than that with which liberty itself always speaks. I declare the global social space we are building to be naturally independent of the tyrannies you seek to impose on us. You have no moral right to rule us nor do you possess any methods of enforcement we have true reason to fear.

Governments derive their just powers from the consent of the governed. You have neither solicited nor received ours. We did not invite you. You do not know us, nor do you know our world. Cyberspace does not lie within your borders. Do not think that you can build it, as though it were a public construction project. You cannot. It is an act of nature and it grows itself through our collective actions.

You have not engaged in our great and gathering conversation, nor did you create the wealth of our marketplaces. You do not know our culture, our ethics, or the unwritten codes that already provide our society more order than could be obtained by any of your impositions.

You claim there are problems among us that you need to solve. You use this claim as an excuse to invade our precincts. Many of these problems don't exist. Where there are real conflicts, where there are wrongs, we will identify them and address them by our means. We are forming our own Social Contract. This governance will arise according to the conditions of our world, not yours. Our world is different.

Cyberspace consists of transactions, relationships, and thought itself, arrayed like a standing wave in the web of our communications. Ours is a world that is both everywhere and nowhere, but it is not where bodies live.

We are creating a world that all may enter without privilege or prejudice accorded by race, economic power, military force, or station of birth.

We are creating a world where anyone, anywhere may express his or her beliefs, no matter how singular, without fear of being coerced into silence or conformity.

Your legal concepts of property, expression, identity, movement, and context do not apply to us. They are all based on matter, and there is no matter here.

Our identities have no bodies, so, unlike you, we cannot obtain order by physical coercion. We believe that from ethics, enlightened self-interest, and the commonweal, our governance will emerge. Our identities may be distributed across many of your jurisdictions. The only law that all our constituent cultures would generally recognize is the Golden Rule. We hope we will be able to build our particular solutions on that basis. But we cannot accept the solutions you are attempting to impose.

In the United States, you have today created a law, the Telecommunications Reform Act, which repudiates your own Constitution and insults the dreams of Jefferson, Washington, Mill, Madison, DeToqueville, and Brandeis. These dreams must now be born anew in us.

You are terrified of your own children, since they are natives in a world where you will always be immigrants. Because you fear them, you entrust your bureaucracies with the parental responsibilities you are too cowardly to confront yourselves. In our world, all the sentiments and expressions of humanity, from the debasing to the angelic, are parts of a seamless whole, the global conversation of bits. We cannot separate the air that chokes from the air upon which wings beat.

In China, Germany, France, Russia, Singapore, Italy and the United States, you are trying to ward off the virus of liberty by erecting guard posts at the frontiers of Cyberspace. These may keep out the contagion for a small time, but they will not work in a world that will soon be blanketed in bit-bearing media.

Your increasingly obsolete information industries would perpetuate themselves by proposing laws, in America and elsewhere, that claim to own speech itself throughout the world. These laws would declare ideas to be another industrial product, no more noble than pig iron. In our world, whatever the human mind may create can be reproduced and distributed infinitely at no cost. The global conveyance of thought no longer requires your factories to accomplish.

These increasingly hostile and colonial measures place us in the same position as those previous lovers of freedom and self-determination who had to reject the authorities of distant, uninformed powers. We must declare our virtual selves immune to your sovereignty, even as we continue to consent to your rule over our bodies. We will spread ourselves across the Planet so that no one can arrest our thoughts.

We will create a civilization of the Mind in Cyberspace. May it be more humane and fair than the world your governments have made before.

Davos, Switzerland
February 8, 1996

Sunday, September 16, 2018

FILOSOFÍA INACABADA (4-12-2015- 15-09-2018)



TO THE BOOK

Go on then
in your own time
this is as far
as I will take you
I am leaving your words with you
as though they had been yours
all the time

of course you are not finished
how can you be finished
when the morning begins again
or the moon rises
even the words are not finished
though they may claim to be


never mind
I will not be
listening when they say
how you should be
different in some way
you will be able to tell them
that the fault was all mine

whoever I was
when I made you up

W. S. Merwin (Present Company (2005))

El libro y su autora:



No pretendo escribir una oda al abatimiento sino jactarme con tanto brío como el gallo encaramado a su palo por la mañana, aunque sólo sea para despertar a sus vecinos.

H.D.THOREAU, Walden

(Cita incluida en “Filosofía inacabada” antes de su prólogo y después de la de Michel Foucault que lo abre:
"Se puede optar por un pensamiento crítico que tomará la forma de una ontología de nosotros mismos, de una ontología de la actualidad"))

La verdad no es un universal: es siempre un determinado régimen de verdad. Verdad y poder dibujan un círculo  y sólo dentro de él puede liberarse el combate. No hay relación de exterioridad, la verdad no disuelve el poder ni hay toma de conciencia que rompa las cadenas. Donde hay poder hay resistencia y viceversa.

(“Filosofía inacabada” (Marina Garcés), El dispositivo de saber y poder. La actitud filosófica de Michel Foucault, página 245)

Pero con su muerte aprendí algo que en la filosofía no había sabido leer o comprender. Que nuestra finitud, la humana, no es nuestra mortalidad. Que no somos finitos cuando morimos, sino cuando nos sentimos impotentes y arrastrados por la inercia de lo que no queremos vivir. Y que sólo el pensamiento, que no es rebelión contra la muerte sino contra la impotencia, puede hacernos infinitos y mortales a la vez. Por eso, porque esto lo aprendí de ella, de su vida y de su muerte, esta filosofía inacabada está dedicada a ella, a mi madre.

(“Filosofía inacabada” (Marina Garcés), The end, página 331)


Dicen que hemos perdido el futuro. Pero no podemos seguir perdiendo el tiempo.

(Marina Garcés, Filosofía: la palabra libre.Suplemento Babelia)

Imagen de cubierta: Árbol que crece. @Raimond Vayreda, 2015


Monday, August 06, 2018

FENÓMENOS Y ESENCIAS




Los dos sentidos de un curso operatorio circular que, partiendo de determinadas posiciones, llega a otras distintas (regressus) para retornar, reconstruyéndolos cuando es posible, a los puntos de partida (progressus)


Progressus
(…)
EXCURSO SOBRE EL CONCEPTO DE "ESFERA"
Como contenidos característicos del Género M2 debemos citar a las "esferas". El concepto de "esfera", tal como lo he utilizado en otra ocasión ^''*, no puede ser aquí desarrollado en toda su complejidad. Me limitaré a esbozar algunos de sus aspectos más interesantes en nuestro contexto. Las dificultades para exponer el concepto de "esfera" no proceden de los esfuerzos necesarios para traer a la comprensión ordinaria una realidad arcana o metafísica, sino, por el contrario, del esfuerzo por alejar (distanciar), en un concepto riguroso, una realidad familiar y cotidiana.
El concepto de "esfera" puede exponerse por medio de categorías gestaltistas. Podemos concebir la esfera como una estructura (Gestalt) finita, de cuatro dimensiones, esencialmente espacio-temporal, que cristaliza en determinadas condiciones sociológicas o históricas, y que se caracteriza por una totalización de la conciencia práctica (M2), en tanto que esta praxis se constituye como programación incesante de una conducta prevista como "gobierno del propio cuerpo", en la medida que es controlable desde mi propia interioridad (M2), y, esencialmente, en tanto que la totalización es una autolimitación espacial—el "estuche corpóreo"— y temporal — la limitación por sus dos extremos: uno inicial (que no es el nacimiento biológico, sino, p. ej.,la "edad de la razón") y otro terminal (la muerte, no como hecho biológico, sino como límite configurado desde dentro). Las estructuras esféricas sólo pueden cristalizar en un medio social: el límite terminal de la estructura esférica aparece dado a cada conciencia corpórea—según mecanismos que sería preciso determinar empíricamente— por la representación de la muerte de los otros ciudadanos: no es un límite que pueda brotar internamente. El concepto de "esfera" incorpora una gran masa de los análisis existencialistas sobre el "Dasein"(temporalidad, cuidado, muerte), pero variando el estilo metafísico del tratamiento que les dio Heiddeger por un estilo más "positivo". La muerte no será "posibilidad de la imposibilidad", sino el confín interno de una bóveda totalizante. La esfera es temporalidad, cierto, pero temporalidad determinada, incluso métricamente. El diámetro de la esfera —la distancia de límite a límite—• es del orden de los cincuenta años, que es la distancia entre los veinte años promedios en que la esfera se constituye, hasta acaso los setenta años, en que se prevé su destrucción (aunque estas cifras deben ser empíricamente establecidas).
No debe confundirse el concepto de "esfera" con el concepto de "Ego". El ego esférico es un tipo muy especial de ego, pero el Ego no se agota en ser ego-esférico: así, el ego corpóreo no incluye la totalización temporal (sin embargo, es evidente que la esfera tienemás que ver con el Ego de Freud que con el Ello o el Superego). La esfera no es, tampoco, una estructura permanente: cristaliza, como hemos dicho, en un determinado medio social, y su vigor puede variar según las edades, temperamentos, situaciones, pero siempre está inmersa en otros contextos más amplios (incluso del Género M2) que pueden deformarla, debilitarla, neutralizarla y hasta disolverla, sin perjuicio de que pueda recristalizar de nuevo. La esfera es una configuración de la "interioridad", pero, evidentemente, no toda interioridad, como tampoco toda subjetividad, es esférica: p, ej., la interioridad mística, la "via interioritatis" agustiniana. Por ello, la esfera no tiene nada que ver con el concepto de "Espíritu".
Lo que sí es evidente es que las esferas no se constituyen simplemente por el hecho de que existe un ego corpóreo. Multitudes de conciencias no cristalizan esféricamente: permanecen abiertas; investigaciones empíricas deberán mostrar de qué modo el límite terminal de la vida configura en trazos borrosos o incluso inexistentes, prolongándose en una vida posterior (inmortalidad del alma). Multitud de egos corpóreos están implantados en un contexto comunitario (comenzando por la familia, en ciertas etapas de su desarrollo), en el que los límites de la esfera se abren por muchos de sus puntos, de suerte que la estructura esférica, o deja de controlar los sectores principales de la conducta, o incluso no controla ninguno. Situaciones sociales comunitarias —el "nosotros" del Carnaval o de la guerra— disuelven, acaso eventualmente, las paredes de la esfera.
En cualquier caso, la estructura esférica discrimina claramente dos tipos de orientación de la praxis individual: aquel cuyas conductas pueden ser, en un gran porcentaje, referidas a la esfera, y aquel en que esto no ocurre. Quien, pongamos por caso, planta olivos, no se gobierna objetivamente (finis operis) por la estructura esférica, en tanto el fruto de los olivos se recoge mucho más allá de los límites temporales de la esfera. Pero tampoco cabe confundir la conducta esférica con el egocentrismo o el egoísmo: el egocentrismo es un concepto de la psicología infantil, cuando todavía la esfera no ha cristalizado; el egoísmo es un concepto con connotaciones morales, pero que puede no ser esférico: como ejemplo podríamos poner el caso de Aristipo y los Cirenaicos.
Es muy probable que la importancia que atribuimos a la esfera resulte más de un espejismo (un "idolon theatri" asociado a ciertas doctrinas morales) que de su condición de estructura clave de la conducta humana civilizada. En cualquier caso, su importancia histórico-cultural es innegable. La esfera, sin duda, controla una gran extensión de la conducta civilizada: el concepto aristotélico de "prudencia monástica" es un concepto esférico, así como también el concepto de razón económica (cálculo) individual. El "cálculo" no es ningún concepto formal, sino que está organizado sobre la totalización material de la esfera: llamamos "racional", en una acepción determinada, a la conducta por ser esférica, sin que podamos decir que la conducta es esférica por ser racional. La racionalidad va ligada, sin duda, al ego corpóreo, pero no necesariamente esférico. (Es la racionalidad filosófica la que, de algún modo, debe contener, aun cuando sea dialécticamente, la conexión permanente con la conducta esférica.)
Me parece que el movimiento histórico-universal más importante del que puede decirse que ha centrado toda su acción sobre la esfera—como técnica de constitución y desarrollo de las esferas, identificada como el contenido mismo de la moral, y como centro de una concepción totalizadora del mundo de extraordinario vigor crítico—ha sido el Epicureismo. La sabiduría epicúrea—que no es una sabiduría meramente académica, sino esencialmente mundana, y que orientó durante más de siete siglos la vida de grandes cantidades de ciudadanos del mundo antiguo— es esencialmente una sabiduría esférica. Vive esencialmente la dimensión temporal finita: "La carne sólo tiembla por el dolor presente, pero el alma por el pasado, presente y futuro." Los materialistas epicúreos han sido, al mismo tiempo, los principales exploradores de la interioridad esférica, en su entendimiento de la vida moral como sabiduría que parte de la evidencia de la finitud de nuestra vida, principio fundamental del "Tetrafármaco":"No hay que tener miedo a la muerte, porque cuando la muerte existe, no existo yo, y cuando yo existo, no existe la muerte", y en su práctica (que debe ser enseñada y ejercitada) de la vida como un movimiento que, a diferencia del de los cirenaicos, surca todos los radios de la esfera, en el recuerdo y en la esperanza positiva (como pueda serlo la expectativa de un trozo de queso —(turou kupidou)— enviado por un amigo), desde un centro que los comprende siempre a todos, como presente-temporal o durée réelle. El Epicureismo es una técnica de la totalización de la esfera que debe ser configurada por la educación. La carta de Epicuro a Meneceo quetrae Diógenes Laercio (X, 121-135) es una fuente de primer orden para conocer la pedagogía epicúrea de la esfera. El Epicureismo ha conocido, también, que las esferas no son sustancias. Una esfera no puede desarrollarse aisladamente: necesita, como los átomos, de las demás esferas, y por eso la conducta esférica epicúrea no es individualista o estrechamente egoísta •—Sade también desarrolla un modelo esférico genunino, aunque no epicúreo. Cada esfera conoce a las demás (a veces, incluso "transparentándose": práctica de la confesión)—en un grupo reducido— como componentes de su propia felicidad y seguridad (teoría epicúrea de la amistad). La oposición irreductible que el cristianismo encontró en el epicureismo puede entenderse, casi en su totalidad, como brotando de la incompatibilidad entre la moral esférica epicúrea y la moral abierta del primer cristianismo, mediante el cual las esferas epicúreas se han rasgado para prolongarse y fundirse en el Cuerpo Místico. Es más tarde, en la época del capitalismo, cuando la moral esférica vuelve a ser erigida como prototipo de la misma racionalidad práctica, desde los individuos —mónadas—de Adam Smith, hasta los consumidores del marginalismo de Jevons (el concepto de homo oeconomicus" es típicamente esférico), desde el ideal de la libertad del liberalismo burgués (Barón de Holbach: Moral Universal, Sección I, Cap. VI: "Del Amor Propio") hasta el moderno cristianismo casuístico, que presenta la fe cristiana como orientada al negocio de la salvación (un concepto esférico cuyo radio se ha ampliado ad infinitum). El imperativo categórico de Kant, en cambio, no es un concepto esférico, aunque está conectado dialécticamente con el precepto hipotético de la "Sagacidad" (Scharfsinn), como habilidad para seleccionar los medios que conducen al mayor bienestar propio (y que es ya un concepto esférico). La antinomia kantiana entre el Estoicismo y el Epicureismo, central en la Crítica de la Razón Práctica, no es otra cosa sino el reconocimiento de la presión que estructuras sociales supra-esféricas ejercen sobre la esfera, y entran en conflicto con ella. Desde posiciones esféricas (del sentido común liberal de la sociedad de consumo) suele darse por descontado que la moral kantiana del imperativo categórico es utópica y que su vinculación a los postulados de inmortalidad, etc., es metafísica. Pero también cabe interpretar la moral kantiana como una formulación escolástica de los axiomas de la racionalidad económico-política: la estructura de la conducta de los ciudadanos, en tanto sus esferas respectivas no están abolidas, pero sí implantadas en un contexto de intereses universales (políticos), que exigen, entre otras cosas, la programación secular, el pensamiento de la situación de las generaciones futuras dentro de  doscientos, quinientos o mil años (en términos kantianos, el postulado de la "inmortalidad del alma"). Tampoco la moral marxista se reduce fácilmente a los términos de la moral esférica, a pesar dé que algunos ilustres marxólogos han entendido la moral marxista al estilo epicúreo. Entre nosotros se ha llegado a decir que un verdadero marxista se sabe perteneciente a la grey deEpicuro. Pero ¿cómo explicar entonces la orientación objetiva del militante socialista revolucionario, que está incluso dispuesto a morir (es decir, a destruir su esfera) o a sacrificarse por las generaciones futuras? Más cerca de la moral esférica está El Único de Stirner, así como la moral pequeño burguesa —el sentido común individualista—, cuyas fórmulas prácticas no suelen ser otra cosa sino el revestimiento verbal de una esfera de paredes duras e impermeables. Pero el sacrificio de la propia esfera cuenta en la concepción del mundo socialista."Ciertamente, todos los hombres son mortales. Pero la muerte de unos tiene más pesó que el monte Techan; la muerte de otros tiene menos peso que una pluma." Mao, muy lejos de Epicuro, comenta:"Morir por los intereses del pueblo tiene más peso que el monte Techan; morir gastándose al servicio de los explotadores tiene menos peso que una pluma" (Libro Rojo, Cap. XVII).· (Gustavo Bueno, Ensayos Materialistas. Taurus Ediciones. Madrid 1972, páginas 298-302)

(…)
Y es que solamente en el error, sólo por el error,
Al que se halla inexorablemente abocado,
Se convierte el hombre en el buscador
Que es,
Hombre que busca;
Y es que el hombre necesita del conocimiento de la
Caducidad,
Tiene que asumir su espanto, el espanto de todo
Error
Y, conociéndolo, beberlo hasta las heces;
Tiene que reflexionar el espanto
No para torturarse, pero sí
Porque sólo en esa reflexión
Puede superarse el terror,
Porque solo después es posible
Llegar al ser
A través de la córnea puerta del terror;
Por eso el hombre se halla abocado al espacio de
Toda inseguridad,
Como si ya ninguna nave le llevara,
Aunque flote en su oscilante barca;
Por eso se halla abocado a los espacios y más espacios
De su introspección,
A los espacios de su yo introspectivo,
Destino del alma humana;
Más aquel detrás del cual
Se han cerrado los pesados batientes del terror,
Ha alcanzado el atrio de la realidad, y
Lo que fluye desconocido, sobre lo cual se desliza
Fluctuando,
El no conocimiento, se vuelve para él conocimiento
Del saber,
Porque es el crecimiento fluyente de su alma,
Lo inacabablemente inacabado de sí mismo,
Que sin embargo se desarrolla como unidad,
Apenas el yo se cerciora de sí mismo,
Percibida imperecederamente grabado su crecimiento,
La fluida unidad del todo, vista por él
En una simultaneidad cuyo ahora
Hace uno solo de todos los espacios a que se halla
Abocado,
Uno y único espacio originario,
E igual a éste
Que guarda en su seno al yo, para ser mantenido
Sin embargo por el yo,
Es abarcado por el alma y sin embargo rodea al alma,
Descansando en el tiempo y determinando las edades
Sometido a la ley del conocimiento y creando el
Conocimiento,
También flotando en su fluido crecimiento,
También flotando en el fluido crecimiento de su génesis
Único
Origen de la realidad,
Tan grande en su trascendencia la mutua irradiación
De lo interior y lo exterior,
Que el fluctuar y el ser detenido, la liberación y el
Encarcelamiento
Confluyen en indistinguible transparencia común,
Oh tan imperecederamente necesario,
Oh tan transparente sobre todas las masas,
Que en la cerrada esfera superior,
Que sólo alcanza la mirada, sólo alcanza el tiempo,
En ambos conocido,
Reflejado en ambos, reflejado en el abierto
Rostro humano dirigido al cielo por suave y férrea
Mano
Envuelto en destino,
Envuelto en estrellas,
Resplandece el don prometido de la no caducidad,
Liberado del azar del tiempo donado para siempre,
Abierto al conocimiento del consuelo en lo terreno…,
Y consoladoras se unían en la senda de la luna las esferas, unidas entre sí las esferas celestes y terrenas, consoladoras como el aliento que ha de volver al pecho desde el universo bañado por la luna , consoladoras anunciando que nada ha sido en vano, que lo hecho en pos del conocimiento no ha sido en vano, y gracias a su necesidad no pudo ser en vano. Esperanza en lo inacabado e inacabable, y además muy tímidamente, la esperanza de poder terminar La Eneida. Eco resonante de la promesa en lo terreno, lleno de esperanza, animando la confianza terrenal; el mortal está dispuesto a recibir, rodeado por el ser terreno.
(…)
Oh confianza del hombre que sabe que nada ha ocurrido en vano, que nada ocurre en vano, aunque sólo haya desengaño y ninguna senda conduzca fuera de la espesura, oh confianza que sabe que aun allí donde la decisión cae del lado de la desventura, ha crecido el conocimiento de lo vivido, que el aumento de conocimiento en el mundo queda, que queda en él el eco claro y fresco de la consecuencia que puede llegar a conseguir la acción terrena del hombre, tantas cuantas siga a su necesidad inteligente y alcance a iluminar precisamente la terrenalidad y su sueño de rebaños. Oh confianza llena de certeza, no irradiada del cielo sino nacida en el alma humana, terrenalmente, gracias al deber de conocimiento que le ha sido impuesto…, ¿no ocurrirá pues terrenalmente también el cumplimiento de esa confianza, en cuanto es posible que se cumpla?
(Hermann Broch, La muerte de Virgilio.Alianza Editorial.Madrid 1998, páginas 149-153.Versión de J.M. Ripalda sobre traducción de A. Gregori)

Regressus
Gustavo Bueno Martínez (Santo Domingo de la Calzada, La Rioja, 1 de septiembre de 1924-Niembro, Asturias, 7 de agosto de 2016)1 fue un filósofo español. Desde 1970 fue desarrollando un sistema que más tarde denominó «materialismo filosófico». Es considerado uno de los mayores filósofos españoles del siglo XX e inicios del XXI.
 “Las esencias constituyen la unidad dialéctica de los fenómenos a través de sus referencias fisicalistas. El plano esencial se alcanza mediante un proceso de idealización, estilización o paso al límite producido por el choque entre el sector fisicalista y el sector fenomenológico. Las esencias son así independientes de los sujetos (plano fenomenológico) y reconstruyen los objetos (plano fisicalista), envolviéndolos y dándoles el sentido de identidades materiales sintéticas a través de la confluencia de cursos operatorios distintos.”
(Gustavo Bueno, Nosotros y ellos. Pentalfa Ediciones 1990. Glosario, páginas 121-126)
Los cuatro estilos de la natación de competición constituyen un ejemplo de “esencias” en dicha práctica deportiva.
“Aquí la dialéctica filosófica y la crítica revolucionaria resultan ser las dos caras de la misma medalla. En efecto, cuando la producción se entiende en su reducción categorial y eminentemente cuando esta producción reducida no es la producción en general, sino la producción burguesa —que es el tema explícito de los Grundrisse—, entonces el proceso productivo adoptará la forma de un ciclo recurrente, incluso de un estado estacionario o de «equilibrio metaestable» que tenderá a perpetuar («eternizar», dice Marx) las formas de producción burguesa y, por consiguiente, a atenerse a su positividad, en el sentido de la práctica y de la ciencia reaccionarias-no revolucionarias. La positividad de esta reducción es, en sí misma, un hecho positivo; Marx mismo, en los Grundrisse más que en El Capital, constata cómo la sociedad burguesa recapitula todas las formas precedentes, que sólo desde ellas pueden ser comprendidas (I, 26); habla de la ridiculez de toda nostalgia (propia de melancólicos, como decía Spinoza) de la «plenitud primitiva» sentida desde la burguesía (I, 90) y subraya «la belleza y la grandeza» de este sistema (burgués) cifrándola precisamente en el «metabolismo», dado en su seno, entre los objetos materiales y los sujetos individuales universales (I, 89). Se comprende que el cierre categorial de esta categoría (subcategoría) económica que es el modo de producción burgués aparezca necesariamente, en su reducción interna, como el campo positivo de la ciencia y práctica política y económica (desde Jevons a Keynes) como el desarrollo, siempre deseable subjetivamente por los dominadores dentro de los supuestos de esta sociedad, aun reconociéndose por muchos la necesidad de mantener el desatollo dentro de unos límites que permitan justamente la recurrencia, por la negación de las negaciones del sistema mediante el maltusianismo o la guerra. Se comprenderá también que la regresión dialéctica sobre los supuestos de este sistema (cuando la trituración no es vacía, expresión del nihilismo) es solidaria de la crítica revolucionaria, que, realizando la negatividad dada en el propio sistema (la injusticia, la crisis, la guerra), realiza a su vez la ontología dialéctica.
Esta ontología es precisamente la que en los Grundrisse es constantemente nombrada. Y una ontología que no se construye simplemente por el regressus a un plano supuesto más allá de las realidades positivas de cada momento (las mercancías, los intereses subjetivos y su regulación por los intercambios comerciales y la guerra), por cuanto el espíritu objetivo sólo existe en la mediación positiva de las cosas y los sujetos reducidos. Son las inconmensurabilidades entre estos términos —por ejemplo, el valor y el precio (I, 162)— aquellas que revelan la negatividad de esas positividades y nos remiten al espíritu objetivo como idea ontológica solidaria de la misma crítica revolucionaria no nihilista.” (Gustavo Bueno, Sobre el significado de los Grundrisse. Sistema, Madrid. Mayo 1973, nº 2,15-39)
Casi cincuenta años (46 (EM) y 45 (SSG) son un período muy dilatado con transformaciones “esenciales” del capitalismo y del "socialismo real" (realizadas y en curso de realización) y de las "fuerzas del trabajo".Ahora estamos “in medias res” de las mismas.
Desde dicha situación y con ánimo no nihilista parece que puede constatarse lo que se indica a continuación con una finalidad eminentemente práctica.
La esencia del capitalismo –hoy más que nunca- sería la ley de valorización del capital. La misma solo se despliega históricamente. Dicha esencia sería incompatible con la valorización natural (recurso finitos), con la valorización individual (capital vivo) y con la valorización social (capital social de una comunidad humana).La ausencia de límites internos a la valorización del capital entraña la depredación de los capitales naturales, humanos (esferas) y sociales (generaciones) El movimiento histórico del capital no tiene límites naturales, humanos (esferas), espaciales (migraciones) o temporales (generaciones). Por el contrario se realiza transformando en capital (trabajo muerto) la naturaleza, el hombre (esferas), el espacio (comunidades) y el tiempo (ruptura generacional) y desalojando de su lógica todo aquello que en la naturaleza, el hombre (esferas), el espacio y el tiempo (generaciones) no es integrable en su ley y resulta, por ello, algo de lo que hay que prescindir (desalojo o “enclosure” de los componentes naturales, humanos (esferas), espaciales (comunidades) y temporales (generaciones)).
La filosofía y la mera praxis humana solo pueden tener hoy- cuando fracasan o están inmersos en una grave crisis  los modos de mediación que han venido operando- una “implantación política” (implantación gnóstica e implantación política, EM) en la crisis del capitalismo y de la democracia.


"My basic sense is that we are at the end of one of the six or so major globalization cycles that have occurred in the past two centuries. If I am right, this means that there still is a pretty significant set of major adjustments globally that have to take place before we will have reversed the most important of the many global debt and payments imbalances that have been created during the last two decades. These will be driven overall by a contraction in global liquidity, a sharply rising risk premium, substantial deleveraging, and a sharp contraction in international trade and capital imbalances."

MPetiss

Democracies will increasingly have to choose between raising wages and redistributing income or maintaining free trade and capital flows. Because they are likely to choose the former, the world may face a long-term reversal of globalization.
 


Saturday, August 04, 2018

TU NE CEDE MALIS







El valioso parece inhalar una atmósfera más generosa y ser bañado por una luz más hermosa que otros hombres. Por ello Virgilio describe así sus moradas felices:
“Aquí se extiende sobre los campos un cielo más amplio y con su luz púrpurea los cubre, y conocen su propio sol, sus propias estrellas”