LIcencia Creative Commons

Friday, December 29, 2023

PALADÍN DE LA PATRIA REDIMIDA (RAMÓN DEL VALLE INCLÁN (II, LUCES DE PANDEMIA))

DORIO DE GADEX.- El Enano de la Venta. 

CORO DE MODERNISTAS.- ¡Cuenta! ¡Cuenta! ¡Cuenta! 

DORIO DE GADEX.- Con bravatas de valiente. [85] 

CORO DE MODERNISTAS.- ¡Miente! ¡Miente! ¡Miente! 

DORIO DE GADEX.- Quiere gobernar la Harca. 

CORO DE MODERNISTAS.- ¡Charca! ¡Charca! ¡Charca! 

DORIO DE GADEX.- Y es un Tartufo Malsín. 

CORO DE MODERNISTAS.- ¡Sin! ¡Sin! ¡Sin! 

DORIO DE GADEX.- Sin un adarme de seso. 

CORO DE MODERNISTAS.- ¡Eso! ¡Eso! ¡Eso! 

DORIO DE GADEX.- Pues tiene hueca la bola. [86] 

CORO DE MODERNISTAS.- ¡Chola! ¡Chola! ¡Chola! 

DORIO DE GADEX.- Pues tiene la chola hueca. 

CORO DE MODERNISTAS.- ¡Eureka! ¡Eureka! ¡Eureka! 

(…) 

MAX.- ¡Paria!... Solamente los obreros catalanes aguijan su rebeldía, con ese denigrante epíteto. Paria, en bocas como la tuya, es una espuela. Pronto llegará vuestra hora. 

EL PRESO.- Tiene usted luces que no todos tienen. Barcelona alimenta una hoguera de odio, soy obrero barcelonés, y a orgullo lo tengo. [112] 

MAX.- ¿Eres anarquista? 

EL PRESO.- Soy lo que me han hecho las Leyes. 

MAX.- Pertenecemos a la misma Iglesia. 

EL PRESO.- Usted lleva chalina. 

MAX.- ¡El dogal de la más horrible servidumbre! Me lo arrancaré, para que hablemos. 

EL PRESO.- Usted no es proletario. 

MAX.- Yo soy el dolor de un mal sueño. [113] 

EL PRESO.- Parece usted, hombre de luces. Su hablar, es como de otros tiempos. 

MAX.- Yo soy un poeta ciego. 

EL PRESO.- ¡No es pequeña desgracia!... En España el trabajo y la inteligencia, siempre se han visto menospreciados. Aquí todo lo manda el dinero. 

MAX.- Hay que establecer la guillotina eléctrica, en la Puerta del Sol. 

 


 

Querido Darío: Vengo a verle después de haber estado en casa de nuestro pobre Alejandro Sawa. He llorado delante del muerto, por él, por mí y por todos los pobres poetas. Yo no puedo hacer nada, usted tampoco, pero si nos juntamos unos cuantos algo podríamos hacer. Alejandro deja un libro inédito. Lo mejor que ha escrito. Un diario de esperanzas y tribulaciones. El fracaso de todos sus intentos para publicarlo y una carta donde le retiraban la colaboración de sesenta pesetas que tenía en El Liberal, le volvieron loco en sus últimos días. Una locura desesperada. Quería matarse. Tuvo el final de un rey de tragedia: loco, ciego y furioso 

Carta de Valle-Inclán a Rubén Darío 

 Irme a una tierra cualquiera donde la villanía no sea el estado social de la gente, donde a lo menos las afirmaciones y negaciones tengan el sentido filosófico que todos los léxicos les prestan, donde el honor se asiente en las almas y no en los labios. 

Alejandro Sawa 

 


https://www.cervantesvirtual.com/obras/autor/sawa-alejandro-1862-1909-165/



Monday, December 18, 2023

ALEMANIA: TRACTORES EN LA PUERTA DE BRANDENBURGO (ROSE AUSLÄNDER: MUTTERLAND)

 

 

 

Poetry (Dichten)

sieben Höllen
durch wander

Die Himmel sieht
es gern

geh sagt er
du hast nichts
zu verloren

--
Poetry

seven hells to cross

heaven saw
and was glad

go on it says
you have nothing
to lose

Translated by Linda Marshall 

 

Siete infiernos que cruzar

vio el cielo

y estuvo contento

 

ve adelante dice

no tienes nada

que perder 



 

Tuesday, December 12, 2023

"PALADÍN DE LA PATRIA REDIMIDA" (RAMÓN MARÍA DEL VALLE INCLÁN (I))

 

 

 

https://cvc.cervantes.es/artes/ciudades_patrimonio/santiago/personalidades/valle.htm

 

Paladín de la patria redimida,
Recio soldado que pelea y canta,
Ira de Dios, que cuando azota, es santa.
Místico rayo que al matar es vida.
Otra es España a tu virtud rendida;
Ella es feliz bajo tu noble planta,
Sólo el hampón, que en odio se amamanta,
Blasfema ante tu frente esclarecida.
Otro es el mundo ante la España nueva,
Rencores viejos de la edad medieva
Rompió tu lanza, que a los viles trunca.
Ahora en paz tu grey bajo el amado
Chorro de luz de tu inmortal cayado.
¡Oh, pastor santo! ¡No nos dejes nunca!

 


 

En el fondo del valle seguía sonando el repique alegre, bautismal, campesino de aquellas viejas campanas que de noche, a la luz de la luna, contemplan el vuelo de brujas y trasgos. ¡Las viejas campanas que cantan de día, a la luz del sol, las glorias celestiales! ¡Campanas de San Berísimo y de Céltigos! ¡Campanas de San Gundián y de Brandeso! ¡Campanas de Gondomar y de Lestroye!...

Monday, December 11, 2023

THOUGHTS IN THE PRESENCE OF FEAR (PENSAMIENTOS SOBRE EL MIEDO PRESENTE (II); WENDELL BERRY (2003+2023))

 



 

Veinte años después, los 27 pensamientos -diagnósticos y pronósticos- de Wendell Berry sobre la deriva económica, política, social y militar de su país -y del resto del mundo- han demostrado el acierto de su análisis, especialmente en cuanto a la crisis del Covid-19 y el recurso a la guerra militar que produce beneficios económicos.

La incógnita es si los impulsores de las agendas de destrucción pueden llevar las mismas a un final irreversible del mundo occidental.

Hans Georg-Gadamer los vio así:

La deinotes, la simple astucia o sagacidad, la capacidad de aquellos hombres terribles que comprenden siempre todo y que siempre deciden tras oportuno examen y reflexión, ésa sí, es voluntad de poder, y por eso a quien la posee se le llama diabólico

 "(...) dentro de 50 años, si existe aún una civilización europea (¡quién lo puede saber!)"

 



"VI.Esto implicó en cada momento el odio del pasado, de todas las cosas heredadas y gratuitas. Todas las cosas desplazadas en nuestro progreso innovativo, cualquiera que hubiera sido su valor, fueron descontadas como sin ningún valor
 
El odio a la salud e inmunidad natural y gratuita

VII.Nunca anticipamos nada parecido a lo que ha sucedido. No anticipamos que toda nuestra secuencia de innovaciones podría ser superada por una mayor: la invención de una nueva clase de guerra que volvería todas nuestras previas innovaciones contra nosotros, descubriendo y explotando las deudas y los peligros que hemos ignorado. Nunca consideramos que pudiéramos quedar atrapados  en la red de comunicación y transporte que se suponía nos hacía libres.
 
La guerra biológica y sanitaria y los confinamientos sociales

IX. Hemos aceptado aparentemente la creencia de que solo la tecnología es buena; ... que no puede ser usada para destruir lo que es bueno, incluyendo nuestros territorios y vidas.

Ni siquiera los "ensayos" de la tecnología son importantes. No hay cuestionamiento posible


 

 

"Que las manos que falsifican el experimento no sepan
Nada de los labios que postulan una hipótesis.

Aprende a prever un incendio con una exactitud infalible.

Después, quema la casa y se cumplirá lo que tenía que cumplirse"

Milosz

 (Ver al final de la entrada las intervenciones en la House of Commons el 4 de diciembre de 2023)

 XI. Ahora tenemos una clara e ineludible elección que hacer. Podemos continuar promoviendo un sistema económico global de "comercio libre" entre corporaciones, unidas por largas y vulnerables líneas de suministro y comunicación, pero ahora reconociendo que tal sistema debe ser protegido por una inmensamente costosa  fuerza de policía mundial, mantenida por una nación, varias o todas,  y que tal fuerza de policía será efectiva precisamente en la medida que prevalezca sobre la libertad y la privacidad de los ciudadanos de cada nación.

(...)

 XV. (...) No somos inocentes de hacer la guerra a las poblaciones civiles. La doctrina moderna de tal guerra fue iniciada y promulgada por el general William Tecumseh Sherman, quien sostuvo que una población civil puede ser declarada culpable y sujeta jurídicamente a castigo militar. Nunca hemos repudiado tal doctrina.

 (...)

 XX. El objetivo y resultado de la guerra necesariamente no es la paz sino la victoria, y cualquier victoria obtenida por violencia necesariamente justifica la violencia que la obtuvo y conduce a más violencia.Si somos serios sobre la innovación, ¿no deberíamos concluir  que necesitamos algo nuevo para reemplazar la perpetua "guerra para acabar la guerra"?

Las limitaciones y supresiones de la libertad y la guerra contra las poblaciones civiles como solución en todos los frentes

 Y aquí tenemos una inevitable obligación de destacar también que la guerra produce beneficios, mientras que los medios de la pacificación, siendo baratos o gratuitos, no producen dinero

(...)

 XXIV. Empezando con las economías de alimentos y agricultura, deberíamos promover en casa e incentivar fuera el ideal de autosuficiencia local.Deberíamos reconocer que este es el más cierto, seguro y barato medio de vida para el mundo.No deberíamos tolerar la pérdida o destrucción de cualquier capacidad local de producir bienes necesarios.

La lucha contra los agricultores y productores locales, dirigida a su total eliminación

Se trata de un nuevo "enclosure" (siglo XIX) dirigido al dominio del agribusiness

Una economía basada en la dilapidación es inherentemente violenta y sin esperanza, y la guerra  es su inevitable subproducto

Ahí, sin duda, estamos:

"Quién vive con la certeza

con que muere" 

 

 

 

Sunday, December 10, 2023

THOUGHTS IN THE PRESENCE OF FEAR (PENSAMIENTOS SOBRE EL MIEDO PRESENTE (I); WENDELL BERRY (2003))

 


 


 

 

 

Nunca anticipamos nada parecido a lo que ha sucedido. No anticipamos que toda nuestra secuencia de innovaciones podría ser superada por una mayor: la invención de una nueva clase de guerra que volvería todas nuestras previas innovaciones contra nosotros, descubriendo y explotando las deudas y los peligros que hemos ignorado. Nunca consideramos que pudiéramos quedar atrapados  en la red de comunicación y transporte que se suponía nos hacía libres.

 WB

 

El endiosamiento y evangelización de la ciencia, desafiando los principios científicos, es ahora un lugar común y es ampliamente aceptado o tolerado por gente que no son científicos.Realmente parece que hemos concedido a los científicos, en la medida de su propia voluntad sin fundamento de ocuparlo, el lugar una vez ocupado por los profetas y sacerdotes de la religión.Esto puede haber sucedido solo como consecuencia de una general abdicación de nuestra responsabilidad de ser críticos y, sobre todo, autocríticos.

(Wendell Berry, An essay against modern superstition (2000))

 


 

 


I.THE TIME WILL SOON COME when we will not be able to remember the horrors of September 11 without remembering also the unquestioning technological and economic optimism that ended on that day.

II. This optimism rested on the proposition that we were living in a “new world order” and a “new economy” that would “grow” on and on, bringing a prosperity of which every new increment would be “unprecedented”.

III. The dominant politicians, corporate officers, and investors who believed this proposition did not acknowledge that the prosperity was limited to a tiny percent of the world’s people, and to an ever smaller number of people even in the United States; that it was founded upon the oppressive labor of poor people all over the world; and that its ecological costs increasingly threatened all life, including the lives of the supposedly prosperous.

IV. The “developed” nations had given to the “free market” the status of a god, and were sacrificing to it their farmers, farmlands, and communities, their forests, wetlands, and prairies, their ecosystems and watersheds. They had accepted universal pollution and global warming as normal costs of doing business.

V. There was, as a consequence, a growing worldwide effort on behalf of economic decentralization, economic justice, and ecological responsibility. We must recognize that the events of September 11 make this effort more necessary than ever. We citizens of the industrial countries must continue the labor of self-criticism and self-correction. We must recognize our mistakes.

VI. The paramount doctrine of the economic and technological euphoria of recent decades has been that everything depends on innovation. It was understood as desirable, and even necessary, that we should go on and on from one technological innovation to the next, which would cause the economy to “grow” and make everything better and better. This of course implied at every point a hatred of the past, of all things inherited and free. All things superseded in our progress of innovations, whatever their value might have been, were discounted as of no value at all.

VII. We did not anticipate anything like what has now happened. We did not foresee that all our sequence of innovations might be at once overridden by a greater one: the invention of a new kind of war that would turn our previous innovations against us, discovering and exploiting the debits and the dangers that we had ignored. We never considered the possibility that we might be trapped in the webwork of communication and transport that was supposed to make us free.

VIII. Nor did we foresee that the weaponry and the war science that we marketed and taught to the world would become available, not just to recognized national governments, which possess so uncannily the power to legitimate large-scale violence, but also to “rogue nations”, dissident or fanatical groups and individuals – whose violence, though never worse than that of nations, is judged by the nations to be illegitimate.

IX. We had accepted uncritically the belief that technology is only good; that it cannot serve evil as well as good; that it cannot serve our enemies as well as ourselves; that it cannot be used to destroy what is good, including our homelands and our lives.

X. We had accepted too the corollary belief that an economy (either as a money economy or as a life-support system) that is global in extent, technologically complex, and centralized is invulnerable to terrorism, sabotage, or war, and that it is protectable by “national defense”

XI. We now have a clear, inescapable choice that we must make. We can continue to promote a global economic system of unlimited “free trade” among corporations, held together by long and highly vulnerable lines of communication and supply, but now recognizing that such a system will have to be protected by a hugely expensive police force that will be worldwide, whether maintained by one nation or several or all, and that such a police force will be effective precisely to the extent that it oversways the freedom and privacy of the citizens of every nation.

XII. Or we can promote a decentralized world economy which would have the aim of assuring to every nation and region a local self-sufficiency in life-supporting goods. This would not eliminate international trade, but it would tend toward a trade in surpluses after local needs had been met.

XIII. One of the gravest dangers to us now, second only to further terrorist attacks against our people, is that we will attempt to go on as before with the corporate program of global “free trade”, whatever the cost in freedom and civil rights, without self-questioning or self-criticism or public debate.

XIV. This is why the substitution of rhetoric for thought, always a temptation in a national crisis, must be resisted by officials and citizens alike. It is hard for ordinary citizens to know what is actually happening in Washington in a time of such great trouble; for all we know, serious and difficult thought may be taking place there. But the talk that we are hearing from politicians, bureaucrats, and commentators has so far tended to reduce the complex problems now facing us to issues of unity, security, normality, and retaliation.

XV. National self-righteousness, like personal self-righteousness, is a mistake. It is misleading. It is a sign of weakness. Any war that we may make now against terrorism will come as a new installment in a history of war in which we have fully participated. We are not innocent of making war against civilian populations. The modern doctrine of such warfare was set forth and enacted by General William Tecumseh Sherman, who held that a civilian population could be declared guilty and rightly subjected to military punishment. We have never repudiated that doctrine.

XVI. It is a mistake also – as events since September 11 have shown – to suppose that a government can promote and participate in a global economy and at the same time act exclusively in its own interest by abrogating its international treaties and standing apart from international cooperation on moral issues.

XVII. And surely, in our country, under our Constitution, it is a fundamental error to suppose that any crisis or emergency can justify any form of political oppression. Since September 11, far too many public voices have presumed to “speak for us” in saying that Americans will gladly accept a reduction of freedom in exchange for greater “security”. Some would, maybe. But some others would accept a reduction in security (and in global trade) far more willingly than they would accept any abridgement of our Constitutional rights.

XVIII. In a time such as this, when we have been seriously and most cruelly hurt by those who hate us, and when we must consider ourselves to be gravely threatened by those same people, it is hard to speak of the ways of peace and to remember that Christ enjoined us to love our enemies, but this is no less necessary for being difficult.

XIX. Even now we dare not forget that since the attack of Pearl Harbor – to which the present attack has been often and not usefully compared – we humans have suffered an almost uninterrupted sequence of wars, none of which has brought peace or made us more peaceable.

XX. The aim and result of war necessarily is not peace but victory, and any victory won by violence necessarily justifies the violence that won it and leads to further violence. If we are serious about innovation, must we not conclude that we need something new to replace our perpetual “war to end war?”

XXI. What leads to peace is not violence but peaceableness, which is not passivity, but an alert, informed, practiced, and active state of being. We should recognize that while we have extravagantly subsidized the means of war, we have almost totally neglected the ways of peaceableness. We have, for example, several national military academies, but not one peace academy. We have ignored the teachings and the examples of Christ, Gandhi, Martin Luther King, and other peaceable leaders. And here we have an inescapable duty to notice also that war is profitable, whereas the means of peaceableness, being cheap or free, make no money.

XXII. The key to peaceableness is continuous practice. It is wrong to suppose that we can exploit and impoverish the poorer countries, while arming them and instructing them in the newest means of war, and then reasonably expect them to be peaceable.

XXIII. We must not again allow public emotion or the public media to caricature our enemies. If our enemies are now to be some nations of Islam, then we should undertake to know those enemies. Our schools should begin to teach the histories, cultures, arts, and language of the Islamic nations. And our leaders should have the humility and the wisdom to ask the reasons some of those people have for hating us.

XXIV. Starting with the economies of food and farming, we should promote at home, and encourage abroad, the ideal of local self-sufficiency. We should recognize that this is the surest, the safest, and the cheapest way for the world to live. We should not countenance the loss or destruction of any local capacity to produce necessary goods

XXV. We should reconsider and renew and extend our efforts to protect the natural foundations of the human economy: soil, water, and air. We should protect every intact ecosystem and watershed that we have left, and begin restoration of those that have been damaged.

XXVI. The complexity of our present trouble suggests as never before that we need to change our present concept of education. Education is not properly an industry, and its proper use is not to serve industries, either by job-training or by industry-subsidized research. It’s proper use is to enable citizens to live lives that are economically, politically, socially, and culturally responsible. This cannot be done by gathering or “accessing” what we now call “information” – which is to say facts without context and therefore without priority. A proper education enables young people to put their lives in order, which means knowing what things are more important than other things; it means putting first things first.

XXVII. The first thing we must begin to teach our children (and learn ourselves) is that we cannot spend and consume endlessly. We have got to learn to save and conserve. We do need a “new economy”, but one that is founded on thrift and care, on saving and conserving, not on excess and waste. An economy based on waste is inherently and hopelessly violent, and war is its inevitable by-product. We need a peaceable economy. 
 
 
 
I. Llegará pronto el momento cuando no seamos  capaces de recordar los horrores del 11 de septiembre sin recordar a la vez el incuestionado optimismo económico y tecnológico que terminó ese día.

II. Este optimismo descansa sobre la proposición de que estamos viviendo en un "nuevo orden munidal" y en una "nueva economía" que crecería y crecería, trayendo una prosperidad de la que cada nuevo incremento sería "sin precedentes".

III. Los dominantes políticos, directivos de compañías e inversores que creyeron esta proposición no admitieron que la prosperidad estaba limitada a un pequeño porcentaje de la población mundial, y a siempre meor cantidad de gente incluso en los Estados Unidos; que estaba fundada sobre el trabajo opresivo de gente pobre en todo el mundo; y que sus costes ecológicos amenazan de forma creciente toda vida, incluyendo las vidas de los supuestamente prósperos.

IV. Las naciones "desarrolladas" han otorgado al "libre mercado" el estatus de una religión, y sacrificado a ella a sus agricultores, tierras de cultivo, y comunidades rurales, sus bosques, humedales y praderas, sus ecositemas y cursos fluviales. Han aceptado la polución universal y el calentamiento global como costes normales de hacer negocios.

V. Hubo, como consecuencia,  un creciente esfuerzo mundial a favor de la descentralización económica, la justicia económica y la responsabilidad ecológica. Debemos reconocer que los sucesos del 11 de septiembre hacen este esfuerzo más necesario que nunca. Nosotros los ciudadnos de los países industriales debemos continuar la tarea de autocrítica y autocorrección. Debemos reconocer nuestros errores.

VI. La doctrina suprema de la euforia económica y tecnológica de las décadas recienets ha sido que todo depende de la innovación. Fue entendido como tan deseable, e incluso necesario, que deberíamos ir desde una innovación tecnológica a la siguiente, lo que causaría el crecimiento económico y haría todas las cosas mejores. Esto implicó en cada momento el odio del pasado, de todas las cosas heredadas y gratuitas. Todas las cosas desplazadas en nuestro progreso inovativo, cualquiera que hubiera sido su valor, fueron descontadas como sin ningún valor.

VII.Nunca anticipamos nada parecido a lo que ha sucedido. No anticipamos que toda nuestra secuencia de innovaciones podría ser superada por una mayor: la invención de una nueva clase de guerra que volvería todas nuestras previas innovaciones contra nosotros, descubriendo y explotando las deudas y los peligros que hemos ignorado. Nunca consideramos que pudiéramos quedar atrapados  en la red de comunicación y transporte que se suponía nos hacía libres.
 
vIII. Ni tampoco anticipamos que el armamento y la ciencia de la guerra que comercializamos y enseñamos al mundo estaría disponible, no solo para los gobiernos nacionales reconocidos que poseen tan extrañamente el poder de legitimar la violencia a gran escala,  sino también a las "naciones fracasadas", a los grupos disidentes o fanáticos, y a los individuos- cuya violencia, aunque nunca peor que aquella de las naciones, es juzgada por las naciones como ilegítima.

IX. Hemos aceptados aparentemente la creencia de que solo la tecnología es buena; que no puede servir tanto al mal como al bien; que no puede servir a nuestros enemigos tanto como a nosotros; que no puede ser usada para destruir lo que es bueno, incluyendo nuestros territorios y vidas.

X. También hemos aceptado como corolario la creencia de que una economía ( bien como economñia monetaria o como soporte vital) que es global en su extensión, tecnológicamente compleja y centralizada es invulnerable al terrorismo, el sabotaje o la guerra, y que puede protegerse por la "defensa nacional".
 
XI. Ahora tenemos una clara e ineludible elección que hacer. Podemos continuar promoviendo un sistema económico global de "comercio libre" entre corporaciones, unidas por largas y vulnerables líneas de suministro y comunicación, pero ahora reconociendo que tal sistema debe ser protegido por una inmensamente costosa  fuerza de policía mundial, mantenida por una nación, varias o todas,  y que tal fuerza de policía será efectiva precisamente en la medida que prevalezca sibre la libertad y la privacidad de los ciudadanos de cada nación.

XII. O podemos promover una economía mundial descentralizada que tendría el propósito de asegurar a cada nación y región una autosuficiencia local en los bienes de soporte de la vida. Ello no eliminaría el comercio internacional pero tendería hacia el comercio en excedentes  después de la satisfacción de las necesaidades locales.

XIII. Uno de los más graves peligros ahora, después solo de ulteriores ataques terroristas contra la gente, es que intentemos seguir como antes con el programa corporativo del "libre comercio" global,a cuaquier coste en libertad y derechos civiles, sin autocuestionamiento, autocrítica o debate público.

XIV. Es por ello que la sustitución del pensamiento por la retórica, que es siempre uan tentación en las crisis nacionales, debe ser resistida tanto por los oficiales públicos como por los ciudadanos.Es difícil para los simples ciudadanos conocer qué es lo que está actualmente sucediendo en Washington en un tiempo tan problemático; por lo que conocemos, un pensamiento serio y difícil pudiera estar ocurriendo allí. Pero la conversación que oímos de los políticos, burócratas y comentaristas  solo ha tendido a reducir los complejos problemas que afrontamos a cuestiones de unidad, seguridad, normalidad y venganza.

XV. La corrección nacional. como la corrección personal, es un error. Tiende a la desviación. Es una señal de debilidad. Cualquier guerra que podamos hacer ahora contra el terrorismo llegará como un nuevo episodio en una historia de guerra en la que hemos participado plenamente. No somos inocentes de hacer la guerra a las poblaciones civiles. La doctrina moderna de tal guerra fue iniciada y promulgada por el general William Tecumseh Sherman, quien sostuvo que una población civil puede ser declarada culpable y sujeta jurídicamente a castigo militar. Nunca hemos repudiado tal doctrina.

XVI. Es un error también- como los sucesos del 11 de septiembre han mostrado- suponer que un gobierno puede promover y participar en una economía global y a la vez actuar exclsuivamente en su propio beneficio  al desconocer los tratados internacionales y permaneciendo ajeno a la cooperación internacional en cuestiones morales.

XVII. Y seguramente, en nuestro país, bajo nuestra Constitución, es un error fundamental suponer que cualquier crisis o emrgencia puede justificar cualquier forma de opersión política.Desde el 11 de septiembre, demasiadas voces públicas han presumido de "hablar por nosotros" al decir que los Americanos aceptarían gustosamente una reducción de su libertad a cambio de mayor "seguridad". Algunos los aceptarían, podría ser. Pero otros aceptarían una reducción d ela seguridad (y del comercio mundial) mucho más voluntariamente que aceptarían cualquier supresión de nuestros derechos constitucionales.
 
XVIII. En un tiempo como este, cuando hemos sido seria y cruelmente heridos por quienes nos odian, y cuando debemos considerarnos gravemen amenazados por esa misma gente, es difícil hablar de las vías de la paz y recordar que Cristo nos exigió amar a los enemigos, pero ello no es menos necesario por ser difícil.
 
XIX. Incluso ahora no debemos olvidar que desde el ataque a Pearl Harbor- al que el ataque presente ha sido a menudo y sin utilidad comparado- hemos sufrido una casi ininterrumpida secuencia de guerras, ninguna de las cuales ha traído la paz o nos ha hecho más pacíficos.

XX. El objetivo y resultado de la guerra necesariamente no es la paz sino la victoria, y cualquier victoria obtenida por violencia necesariamente justifica la violencia que la obtuvo y conduce a más violencia.Si somos serios sobre la innovación, ¿no deberíamos concluir  que necesitamos algo nuevo para reemplazar la perpetua "guerra para acabar la guerra"?

XXI. Lo que conduce a la paz no es la violencia sino la pacificación. que no es pasividad, sino un estado informado de alerta, activo y ejercitado. Debemos reconocer que mientras hemos subsidiado de forma extravagante los medios de guerra, hemos ignorado completamente los medios de pacificación. Tenemos por ejemplo varias academias militares nacionales, pero ninguna academia de paz. Hemos ignorado las enseñanazas y ejemplos de Cristo, Gandhi, Martin Luther King, y otros líderes de la paz. Y aquí tenemos una inevitable obligación de destacar también que la guerra produce beneficios, mientras que los medios de la pacificación, siendo baratos o gratuitos, no producen dinero.

XXII. La clave de la pacificación es la práctica continua. Es equivocado considerar que podemos explotar y empobrecer los países más pobres, armarles e instruirles en los más novedosos medios de guerra, y esperar razonablemente que sean pacíficos.

XXIII. No debemos permitir de nuevo que la emoción pública o los medios públicos caricaturicen a nuestros enemigos. Si nuestros enemigos fueran ahora algunas naciones del Islam, entonces deberíamos emprender el conocimiento de esos enemigos. Nuestras escuelas deberían empezar a enseñar las historias, culturas, artes y lenguajes de las naciones Islámicas. Y nuestros líderes deberían tener la humildad y la sabiduría de indagar las razones que algunas de estas gentes tengan para odiarnos.

XXIV. Empezando con las economías de alimentos y agricultura, deberíamos promover en casa e incentivar fuera el ideal de autosuficiencia local.Deberíamos reconocer que este es el más cierto, seguro y barato medio de vida para el mundo.No deberíamos tolerar la pérdida o destrucción de cualquier capacidad local de producir bienes necesarios.

XXV. Deberíamos reconsiderar, renovar y extender nuestros esfuerzos para proteger los soportes naturales de la economía humana: suelo, agua y aire. Deberíamos proteger cada ecosistema y cursos de agua intactos que hemos abandonado, y comenzar la restauración de los que han sido dañados.
 
XXVI. La complejidad de nuestro peligro presente sugiere como nunca que debemos cambiar nuestro actual concepto de educación. Educación no es propiamente una industria, y su uso propio no es servir a las industrias, bien por entrenamiento para el trabajo o por investigación subsidiada de la industria. Su uso propio es capacitar a los ciudadanos para vivir  vidas que que sean , económicamente, políticamente, socialmente y culturalmente responsables. Esto no se consigue por recopilación o acceso de lo que ahora llamamos "información"- lo que significa  hechos sin contexto y por tanto sin prioridad. Una educación  que sea tal capacita a los jóvenes para poner sus vidas en orden, lo que significa saber qué cosas son más importantes que otras; significa poner primero las primeras cosas.

XXVII. La primera cosa que debemos empezar a enseñar a nuestros hijos (y aprender nosotros) es que no podemos gastar y consumir sin fin. Debemos aprender a ahorrar y conservar. Necsitamos una "nueva economía", pero una fundada en la prudencia y el cuidado, en el ahorro y la conservación, no en el exceso y la dilapidación. Una economía basada en la dilapidación es inherentemente violenta y sin esperanza, y la guerra  es su inevitable subproducto. Necesitamos una economía pacificada.

(traducción Guillermo G. Ruiz)


Saturday, December 09, 2023

Malone, McCullough, Kory, Cole, Martin, Kirsch, Yeadon, Dalgleish Join Bridgen In U.K. Parliament (December 4, 2023)

 

 

If men are to wait for liberty till they become wise and good in slavery, they may indeed wait for ever. Thomas Babington Macaulay Essays Contributed to the Edinburgh Review (1843) vol. 1 'Milton'

Friday, December 08, 2023

DISONANCIAS (II): CONTEXTO (AMPLIACIONES)






 

¿CANCIÓN EN UN AÑO DE CATÁSTROFE? (28-11-2020+8-12-2023; WENDELL BERRY Y MARY OLIVER)

 

 


CANCIÓN EN UN AÑO DE CATÁSTROFE

 

 30-07-2006+8-12-2023



Redondeado:Redondeado para arriba:Redondeado para abajo:
Número de días6.340 Días6.340 Días6.340 Días6.340 Días
Número de semanas905,72 Semanas906 Semanas906 Semanas905 Semanas
Número de meses208,3 Meses208 Meses209 Meses208 Meses
Número de años17,36 Años17 Años18 Años17 Años

 

 

 

 

I began to be followed by a voice saying:
"It can't last.  It can't last.
Harden yourself.  Harden yourself.
Be ready.  Be ready."

"Go look under the leaves,"
it said, "for what is living there
is dead in your tongue."
And it said, "Put your hands
into the earth.  Live close
to the ground. Learn the darkness.
Gather round you all
the things that you love, name
their names, prepare
to lose them,  It will be
as if all you know were turned
around within your body."

And I went and put my hands 
into the ground, and they took root
and grew into a season's harvest.
I looked behind the veil
of the leaves, and heard voices
that I knew had been dead
in my tongue years before my birth.
I learned the dark.

And still the voice stayed with me. 
Waking in the early mornings,
I could hear it, like a bird
bemused among the leaves,
a mockingbird idly singing
in the autumn of catastrophe:
"Be ready.   Be ready.
Harden yourself.  Harden yourself."

And I heard the sound 
of a great engine pounding
in the air, and a voice asking:
"Change or slavery?
Hardship or slavery?"
and the voices answering:
"Slavery!  Slavery!"
And I was afraid, loving 
what I know would be lost.

Then the voice following me said:
"you have not yet come close enough.
Come nearer the ground.  Learn
from the woodcock in the woods
whose feathering is a ritual
of the fallen leaves,
and from the nesting quail
whose speckling makes her hard to see
in the long grass.
Study the coat of the mole.
For the farmer shall wear
the greenery and the furrows
of his fields, and bear
the long standing of the woods."

And I asked: "you mean a death, then?"
"yes," the voice said.  "Die
into what the earth requires of you."
Then let go all holds, and sank
like a hopeless swimmer into the earth,
and at last came fully into the ease
and the joy of that place,
all my lost ones returning.





~ Wendell Berry
from Farming Poems
 
 
 
 

Esta es la traducción del poema de WB:

 

 


Canción en un año de catástrofe

 Comencé a ser perseguido por una voz diciendo:

“No puede durar. No puede durar

Endurécete. Endurécete.

Prepárate. Prepárate.”

 

“Ve busca bajo las hojas”

Dijo, “porque lo que vive ahí

Está hace tiempo muerto en tu lengua”.

Y dijo, “Pon tus manos

En la tierra, vive pegado

Al suelo. Aprende la oscuridad.

Recolecta a tu alrededor todas

Las cosas que amas, di

Sus nombres, prepárate

a perderlas. Será

como si todo lo que sabes se diera

la vuelta en tu cuerpo.”

 

Y fui y puse mis manos

En el suelo, y echaron raíz

Y creció en una cosecha de temporada.

Miré debajo del velo

de las hojas. y oí voces

que sabía habían muerto

en mi lengua años antes de mi nacimiento

Aprendía la oscuridad.

 

Y todavía la voz permaneció conmigo

Despertando en las tempranas mañanas

Puede oírla, como un pájaro

Atónito entre las hojas.

Un pájaro burlón cantando despreocupadamente

En el otoño de la catástrofe:

 

“Prepárate. Prepárate.

Endurécete. Endurécete”

Y oí el sonido

De una gran máquina resonando

en el aire, y una voz preguntando:

“¿Cambio o esclavitud?

¿Dificultad o esclavitud?”

Y voces contestando:

“¡Esclavitud! ¡Esclavitud!”

Y tuve miedo, amando

Lo que sabía se perdería.

 

Entonces la voz que me seguía dijo

“No has llegado bastante cerca.

Ven más cerca del suelo. Aprende

De las chochas en los bosques

cuyo remar es un ritual

de las hojas caídas,

y de la codorniz anidando

cuyo moteado resulta difícil de ver

en la alta hierba.

Estudia el abrigo del topo.

Porque el granjero usará

Los surcos y el verde

De sus campos, y aguanta

La larga presencia de los bosques”.

 

Y pregunté: “¿Quieres decir la muerte, entonces?”

“Si” dijo la voz.“Muere

En lo que la tierra te pida.

Dejé marchar todos los asideros entonces, y me hundí

En la tierra como un nadador sin esperanza,

Y al final alcancé totalmente el alivio

Y la alegría de aquel lugar,

Con todas mis pérdidas regresando

28-09-1968

WB (traducción Guillermo Ruiz)
 
THE SUMMER DAY
 (...)
I don't know exactly what a prayer is.
I do know how to pay attention, how to fall down
into the grass, how to kneel in the grass,
how to be idle and blessed, how to stroll through the fields
which is what I have been doing all day.
Tell me, what else should I have done?
Doesn't everything die at last, and too soon?
Tell me, what is it you plan to do
With your one wild and precious life?   
 
No sé qué es una oración exactamente.
No sé cómo prestar atención, como caer
en la hierba , como arrodillarme en la hierba
cómo sentirme libre y bendecido, cómo pasear por los campos
que es lo que es que he estado haciendo todo el día
Dime, ¿qué otra cosa debería hacer?
No muere todo al final y demasiado pronto
Dime, ¿qué es lo que planeas hacer
con tu única, prístina y preciosa vida ?
 
 
HENRY DAVID THOREAU: LA VIDA ES UN DIA DE VERANO

La vida es un día de verano
donde por afirmarnos
hacemos deporte y jugamos.

La noche llega anónima,
la arada está hecha
y el día ido.

Leemos en esta página única
la Juventud, la Madurez y la Vejez
Aquella antigua Saga.

La mañana es nuestro estreno,
que ríe para ignorar el Tiempo antiguo,
y no conoce ningún crimen.

El mediodía viene raudo,
y con la cara ardiente
corremos nuestra carrera.

Cuando llega la tarde robando el día
meditamos a nuestra puerta
sobre la jornadas terminadas.

Las pacientes vacas, dicen,
en el orto saltan y juegan
y bien pueden hacerlo.

Al mediodía se acaban sus juegos,
porque entonces, como los bardos cuentan,
vegetan.

Cuando llega la tarde,
y las moscas grises cesan su zumbido,
y están mudas,
abandonan el boscaje acogedor
que enfría la sangre,
y mastican lo que regurgitan.

Hagamos plena la mañana,
antes que las moscas grises hagan sonar su cuerno,
y se termine.

HDT


(Traducción Guillermo Ruiz)