Como la menor gota de vino tiñe la copa entera, así la menor partícula de verdad da color a nuestra vida entera
HDT
Diario 31 de diciembre de 1837
Este año (12 de julio) se celebrará el 200 aniversario del nacimiento de HDT
"ABC" cultural publicó el 4 de febrero varias colaboraciones sobre libros de "vuelta a la Naturaleza" de Miguel Angel Barroso, Ricardo Martí
nez Llorca, Juan Malpartida y Carmen G. de la Cueva
Carmen G. de la Cueva tituló la suya "Los frutos salvajes: herederos de Thoreau" y en ella se refirió a los siguientes:
La práctica de lo salvaje (Verasek, 2016) de Gary Snyder
Un año en los bosques (Errata Naturae, 2016) de Sue Hubbell
Los búfalos de Broken Heart (Errata Naturae, 2016) de Dan O'Brien y
Una temporada en Tinker Creek (Errata Naturae, 2016) de Annie Dillard
Concluye con una cita de Aldo Leopold:
"solo podemos ser éticos en relación con algo que podamos sentir, comprender, amar o en lo que podamos, de alguna manera, depositar nuestra fe"
http://thoreaucastellano.blogspot.com.es/search?q=aldo+leopold
Aquí por primera vez el 10 de marzo de 2007
"Toda la ética evolucionada descansa en una premisa:
que el individuo es miembro de una comunidad de partes
interdependientes.Sus instintos le impulsan a competir por su lugar en
la comunidad, pero su ética le impulsa también a cooperar (quizás para
que pueda haber un lugar por el que competir).
Una
ética ecológica o de la tierra simplemente amplia las fronteras de la
comunidad para incluir el suelo, las aguas, las plantas y los animales
o, colectivamente, el medio.
Suena
sencillo: ¿cantamos nuestro amor por el deber hacia la tierra de los
libres y el hogar de los valientes?.Sí, ¿pero qué y a quién
amamos?.Ciertamente no el suelo, que erosionamos y envíamos río
abajo.Ciertamente no el agua, que asumimos no tiene ninguna función
excepto mover turbinas, llevar barcos y retirar basura.Ciertamente no
las plantas, de las que exterminamos comunidades enteras sin
pestañear.Ciertamente no los animales, de los cuales hemos exterminado
muchas de las más numerosas y bellas especies.Una ética ecológica desde
luego no puede prevenir la alteración, administración, y uso de estos
"recursos", pero afirma su "derecho" a una existencia continuada y, al
menos en zonas reservadas, su existencia en un estado salvaje.
En
suma, una ética ecológica cambia el papel del Homo Sapiens de
conquistador del medio a miembro y ciudadano suyo.Ello implica respeto
por sus "compañeros" y también respeto por la comunidad ecológica como
tal."