El blog pretende publicar, principalmente, traducciones al español de textos y poemas de Henry David Thoreau y referencias a trabajos sobre dicho autor.
El poeta no es un billete de mercancía de feria, que requiere instituciones y edictos para su vigencia, sino el hijo más fuerte de la tierra y el Cielo, y por su mayor fuerza y resistencia sus desfallecientes compañeros reconocerán el Dios que hay en él. Después de todo, son los seguidores de la Belleza quienes han hecho el trabajo realmente pionero para poblar el mundo.
Henry David Thoreau
( "A week on the Concord and Merrimack Rivers"; Friday)
Puedo hacer presentes las horas veraniegas más pausadas, en las cuales el saltamontes canta sobre los gordolobos, y tiene valor aquel tiempo cuya simple memoria es armadura que puede sonreír a cada soplo de la fortuna. Porque en nuestra vida, las cuerdas de arpa se escuchan vibrar y morir alternativamente, y la muerte no es sino “la pausa donde el estallido se recolecta a sí mismo”.
Henry David Thoreau (Fragmento de “A week on the Concord and MerrimackRivers”)
Rechazo aceptar el fin del hombre. Es bastante fácil decir que el hombre es inmortal simplemente porque durará. Que cuando el último dingdong del destino haya sonado y desaparecido desde la última piedra sin valor que cuelga inerte en el rojo último de la tarde que muere, incluso entonces, todavía habrá otro sonido: el de su débil voz inagotable que todavía habla. Rechazo aceptar esto. Creo que el hombre no durara meramente: el prevalecerá. Es inmortal no porque tenga entre el resto de criaturas una voz inagotable, sino porque tiene un alma, un espíritu capaz de compasión, sacrificio y resistencia. La obligación del escritor, del poeta, es escribir acerca de estas cosas. Es su privilegio ayudar al hombrea resistir elevando su corazón, recordándole el coraje y el honor, la esperanza y el orgullo, la compasión, la piedad y el sacrificio que han sido la gloria de su pasado. La voz del poeta no necesita ser meramente el registro del hombre, ella puede ser uno de los apoyos, de los pilares para ayudarle a durar y prevalecer.
Yo no estoy tan seguro de que el hombre prevalecerá, como una vez dijo un gran hombre y compatriota americano ,estando, creo, en esta misma sala. Pero sé positivamente que es más difícil prevalecer sobre un hombre que lee poesía que sobre uno que no la lee.
Pero no pienses que el esplendor del año se ha acabado, porque si una hoja no hace un verano, tampoco una hoja caída hace un otoño. Los arces de azúcar más pequeños de nuestras calles hacen una gran exhibición tan temprano como el cinco de Octubre, más que cualquier otro árbol allí. Cuando miro a la calle principal aparecen como paneles pintados delante de las casas, aunque muchos están verdes.
Pero ahora, o generalmentehacia el 17 de octubre, cuando todos los arces rojos y algunos blancos están desnudos, los grandes arces de azúcar están en su gloria, brillando con amarillo y rojo y mostrando tintes delicados e inesperadamente brillantes. Son notables por el contraste que a menudo proporcionan de un rojo profundo en una mitad y verde en la otra. Ellos se convierten a distancia en densas masas de rico amarillo con un profundo escarlata rosáceo, o más que rosáceo, sobre las superficies expuestas. Ellos son ahora los árboles más brillantes en la calle.
Los grandes en nuestro terreno comunal son especialmente bellos. Un delicadopero más cálido que amarillo oro es el color que prevalece ahora, con motas escarlata. Aun así, desde la parte este del Común justo antes de la puesta, cuando la luz poniente es transmitida a través suyo, percibo que incluso su amarillo, comparado con el pálido amarillo limón de un olmo cercano, se convierte en escarlata, sin percibir las brillantes porciones escarlata. Generalmente, son grandes masas ovales y regulares de amarillo y escarlata. Todo el calor soleado de la estación, el verano Indio, parece estar absorbido en sus hojas. Las hojasmás bajas e interiores próximas al tronco, son, como de costumbre, del amarillo y verde más delicados, como la complexión de los hombres jóvenes crecidos en la casa. Hay una subasta hoy en el Común pero su bandera roja es difícilmente discernible entre esta llama de color.
Poco anticiparon los padres de la ciudad este éxito brillante, cuando ordenaron importar desde más lejos algunos plantones rectos con las copas cortadas, a los que llamaron arces de azúcar. Y, como recuerdo, después que fueron plantados, el ayudante de un comerciante vecino, en chanza, plantó judías a su alrededor.
Aquellos que fueron entonces llamados socarronamente guías de judíasson hoy con diferencia los más bellos objetos discernibles en nuestras calles. Valen todo y más que lo costaron –a pesar de que uno de los hombres elegidos, al plantarlos, cogió el resfriado que ocasionó su muerte- aunque solo sea porque han llenado generosamente los ojos de los niños con su rico color tantos Octubres.
No les pediremos una cosecha de azúcar en primavera, mientras nos proporcionan una perspectiva tan honesta en Otoño. La riqueza de puertas adentro puede ser la herencia de pocos, pero está igualmente distribuida en el Común. Todos los niñospueden igualmente revelarse en esta cosecha aúrea.
Con seguridad los árboles deberían ser plantados en nuestras calles con el objetivo de su esplendor en octubre, aunque dudo si esto ha sido considerado alguna vez por la “Sociedad del Arbol”. ¿No piensas tú que les concederá alguna ventaja a estos niños el haber crecido bajo estos arces?.Cientos de ojos están regularmente bebiendo en este color, y por estos profesores incluso los vagos son capturados y educados en el momento en que ellos salen fuera.
De hecho, ni al vago ni al estudioso se les enseña este color en las escuelas. En su lugar se les enseñan los colores brillantes en las farmacias y en la ventanas de la ciudad. Es una pena que no tengamos también más arces rojos y algunos hickories en nuestras calles.
Nuestra caja de colores está rellena muy imperfectamente. En lugar de, o además, de proporcionar tales cajas de pintura podríamos proporcionar estos colores naturales a los jóvenes.¿En qué otro lugarestudiaran el color con mayores ventajas?.
¿Qué Escuela de Diseño puede competir con esta?. Piensa cuánto van a ser educados por estos colores los ojos de los pintores de todas clases, de los industriales de ropa y papel, de teñido de papel, y tantos otros innumerables.
Esta edición, la mayor en un volumen jamás publicada del Diario de Thoreau, sería la primera en capturar el alcance, ritmos y variedad de la obra total (siete mil páginas o dos millones de palabras).Como Thoreau dice “es vano escribir de las estaciones a menos que tú tengas las estaciones en tí”.
Alfred Kazin, en una revisión del Diario, definió así el atractivo duradero de Thoreau:
“ …es la belleza ondeante de la escritura, día tras día, lo que confirma su grandeza entre los escritores de diarios. No es natural para un hombre escribir tan bien todos los días. Solo un hombre que no tiene otra vida sino practicar una clase de prosa particularmente intensa y verdadera podría haberlo hecho-un hombre para quien todos los paseos finalmente terminaron en la dura sentencia atlética que recuperara toda la excitación previa … Porque en y a través del Diario él finalmente se hizo a sí mismo una prosa que evocaría plenamente en su tensión resonante y prístina la vida que él vivió cada día”.
“Los hombres y las cosas de hoy están habituados a yacer más honestos y verdaderos en la memoria de mañana” (HDT)
Nov 24, 2009
704 pages
ISBN: 159017321X
9781590173213
Sería vano por mi parteintentar interrumpir el Silencio. Ello no puede ser hecho en lengua inglesa. Durante seis mil años los hombres lo han traducido con aquella fidelidad que correspondió a cada uno, y todavía es poco menos que un libro sellado. Un hombre puede ser confiado durante un tiempo, pensando que lo tiene bajo su pulgar, y que un día lo agotará, pero también el al final debe quedar silente, y los hombres destacarán solamente el bravo comienzo que llevó a cabo, porque cuando él al final cava en él, tan vasta es la desproporción de lo dicho a lo no dicho, que lo primero no parecerá sino la burbuja sobre la superficie donde él desapareció. A pesar de todo, seguiremos adelante, como aquellos aviones roqueros (petrochelidon pyrrhonota) de China, cubriendo nuestros nidos con saliva, que un día podría ser pan vital para aquellos que habitan en la playa.
Una tarde oscura y fría, el sol se oculta detrás de las nubes en el oeste. El paisaje está despoblado de objetos, los árboles sin hojas, y tan poca luz en el cielo como variedad. Un día tal como para obligar a un hombre a comerse su propio corazón. Un día en el cual debes agarrarte a la vida con tus dientes. A duras penas puedes arrancar piel alguna de los huesos de la Naturaleza. La savia está abajo, no se descamará. Ahora es el tiempo de cortar madera para gamellas y yugos, abandonando la dura corteza- yugos para tu propio cuello. Encontrándote a tí mismo uncido a la Materia y al Tiempo. Ni un mosquito abandonado. Ni un insecto que zumbe. Las cigarras en sus cuarteles de invierno. Los amigos hace tiempo que se fueron allí, y tú solo para caminar sobre el terreno helado, con las manos en tus bolsillos. ¿Ah, pero no es éste un tiempo para fuegos interiores profundos?.
HDT
(Traducción Guillermo Ruiz)
Un buen libro es la púa con la que nuestras cuerdas en otro caso silenciosas vibran.No infrecuentemente referimos su interés, que pertenece a nuestra propia continuación no escrita del mismo, al cuerpo escrito y comparativamente sin vida de la obra.De todos los libros, esta continuación es la parte más indispensable.Debería ser el propósito del autor decir de una vez y enfáticamente: "El dijo".Esto es lo máximo que el autor puede alcanzar.Si el autor hace su volumen una mole donde las olas del Silencio podrían romper, ello está bien.
Por su bella variedad ningún cultivo puede ser comparado con este. Aquí no está solo el simple amarillo de los granos, sino casi todos los colores que conocemos, sin exceptuar el azul más brillante: el temprano arce que enrojece, el “poison-sumac” ondeando sus pecados como escarlata, el “mulberry ash”, el rico amarillo-cromo de los álamos, el “huckleberry” rojo brillante, con los cuales las espaldas de las colinas están pintadas, como con aquellos de las ovejas. La helada los toca y con la más tenue respiración del día que vuelve o vibración del eje de la tierra, mira en qué oleadas vienen flotando al suelo. El suelo está en todas partes coloreado con ellas. Pero ellas todavía viven en la tierra, cuya fertilidad y tamaño incrementan y en los bosques que nacen de ella. Ellas cayeron par alzarse, para llegar más alto en los años venideros, trepando por la savia en los árboles, y las primeros frutos de la savia así surgidos, al fin transmutados, pueden adornar su corona, cuando , en los años venideros, ha llegado a ser el monarca del bosque.
¡Es agradable caminar sobre las alfombras de estas frescas, crujientes y murmullantes hojas!.¡Qué bellamente caminan a sus tumbas, que gentilmente se tienden por sí mismas y regresan al suelo fértil!-pintadas de una miríada de tintes y preparadas para hacer vivir nuestras alfombras. Así se dirigen a su último reposo, ligeras y con frescura.
No ponen ninguna semilla, sino que meramente van corriendo sobre la tierra, seleccionando el lugar, eligiendo un terreno, sin disponer ninguna valla de hierro, susurrando a través de todos los bosques acerca de ello- algunas eligiendo el lugar donde debajo los cuerpos de los hombres están vertiéndose en la tierra y encontrándolos a mitad de camino.
¡Cuántos espasmos antes de descansar quietamente en sus tumbas!.Ellas que surgieron tan altamente, cuán serenamente regresan al polvo otra vez, y son tendidas abajo, resignadas a yacer y decaer al pie de un árbol, y a proporcionar alimento a nuevas generaciones de su clase, como antes a vibrar en lo alto. Ellas nos enseñan cómo morir.
Uno se pregunta si alguna vez llegara el tiempo en el que los hombres, con su inflada fe en la inmortalidad, yacerán en el suelo tan elegantemente y tan maduros- y con tal serenidad de un verano indio se quitarán su cuerpos como ahora se quitan su pelo y uñas.
Cuando las hojas caen, toda la tierra es un cementerio placentero por recorrer. Amo considerar y meditar sobre ellas en sus tumbas. Aquí no hay mentira alguna ni vanos epitafios. ¿Qué importa que no poseas un nicho en el Monte Auburn?.
Tu terreno está seguramente dispuesto en este vasto cementerio, que ha sido consagrado desde antiguo. No necesitas atender ninguna subasta para asegurarte un lugar. Hay espacio suficiente aquí. La Lysimachia florecerá y el pájaro huckleberry cantará sobres tus huesos. El leñador y el cazador serán tus enterradores y los niños saltarán sobre los límites tanto como quieran. Permítasenos caminar en el cementerio de las hojas -este es tu verdadero Cementerio del Bosque verde (Greenwood Cemetery).
Soy el sol Otoñal, Mi raza se forjó con galernas de Otoño. ¿Cuándo hará brotar sus flores el hazel, y la uva madurará bajo mi emparrado?
¿Cuándo la cosecha y la luna del cazador tornarán mi medianoche en mediodía? Estoy completamente agostado y amarillo, y hasta el corazón maduro. La bellota está cayendo en mis bosques El invierno se esconde en mis humores Y el crepitar de la hoja caída es la música constante de mi pesadumbre, Mi pesadumbre jovialmente teñida, Mi liberación otoñal.
This small tree or tall shrub is often multi-trunked and usually grows10-15 ft. tall but can reach 35 ft. in height. The large, crooked, spreading branches form an irregular, open crown. The floral display of witch hazel is unique. Its fragrant, yellow flowers with strap-like, crumpled petals appear in the fall, persisting for some time after leaf drop. Lettuce-green, deciduous leaves maintain a rich consistency into fall when they turn brilliant gold. Bark is smooth and gray.
The aromatic extract of leaves, twigs, and bark is used in mildly astringent lotions and toilet water. A myth of witchcraft held that a forked branch of Witch-hazel could be used to locate underground water. The foliage and fruits slightly resemble those of the shrub hazel (Corylus). Upon drying, the contracting capsule can eject its small seed as far as 30 (9 m).
Quizás en la tarde de ese día, cuando el agua está perfectamente tranquila y llena de reflejos,remo tranquilamente corriente abajo y, entrando en el Assabet, alcanzo un recodo en calma donde inesperadamente me encuentro rodeado por miríadas de hojas, como compañeras de viaje, que parecen tener el mismo propósito o voluntad de propósito que yo.
Mira esta gran flota de dispersos botes de hoja entre los que remamos, en esta suave bahía del río, cada uno doblado hacia arriba en cada extremo por el trabajo del sol, cada nervadura como una rígida rodilla, como botes de piel y de todos los diseños. El de Caronte probablemente entre el resto, y algunos con elevadas proas y popas, como los navíos pausados de los antiguos, moviéndose escasamente en la tenue corriente-como las grandes flotas, las densas ciudades Chinas de botes con las que te mezclas al entrar en algún gran mercado, algún Nueva York o Cantón, a los cuales juntos nos aproximamos con parsimonia
Cuán gentilmente ha sido depositado cada uno en el agua¡.Ninguna violencia ha sido todavía usada contra ellos, aunque, quizás, corazones palpitantes estuvieron presentes en su botadura. Y patos de colores, también, el espléndido wood-duck (aix sponsa) entre ellos, vino a menudo a navegar y flotar entre las hojas pintadas-cascos de un modelo todavía más noble!.
Qué bebidas plenas de hierbas están disponibles ahora en los pantanos¡.Qué fuertemente medicinales pero ricos aromas de las hojas que caen¡.La lluvia que caesobre las frescamente secas hojas y hierbas, y llena los estanques y agujeros en los que han caído limpias y rígidas, pronto las convertirá en té-verde, negro, marrón y amarrillo, de todos los grados de fuerza, bastante para poner a toda la naturaleza a alabar. Tanto si las bebemos como tales como si no, antes de que su fuerza sea extraída, estas hojas secadas sobre los grandes cobres de la naturaleza son de tan varios y puros tintes como los que pudieron hacer la fama de los tes orientales.
Cómo se mezclan, de todas las especies, roble y arce, nogal y abedul¡. Pero la naturaleza no es desordenada con ellas, es un perfecto cultivador, las almacena todas. Considera qué vasta cosecha es así depositada anualmente sobre la tierra. Esta, más que cualquier grano o semilla, es la gran cosecha del año. Los árboles están ahora repagando con interés a la tierra lo que tomaron de ella. Están descontando. Están añadiendo el grosor de una hoja a la profundidad del suelo. Esta es la bella vía en que la naturaleza consigue su abono mientras yo regateo con este hombre y aquel, quien me habla del sulfato y del coste del transporte. Todos son los más ricos por esta caída. Estoy más interesado en este grano que en el césped ingléso en el maíz. El prepara el suelo virgen para los campos de maíz y bosques futuros, sobre los que la tierra se engrosa. El conserva nuestra posesión en un buen corazón.
Tras los pasos de Henry D. Thoreau Walking, un manifiesto inspirador
Antonio Casado
Una traducción ilustrada y profusamente anotada de Walking, el clásico ensayo de Thoreau sobre el arte de caminar y la naturaleza salvaje. De lo local a lo global, del siglo XIX al presente, este manifiesto geopoético invita a la reflexión sobre nuestros hábitos de ocio y descanso, y también sobre nuestra relación con el cuerpo, el paisaje y la biosfera.
Hacia el seis de octubre las hojas empiezan a caer, en avalanchas sucesivas, despuésde las heladas o la lluvia, pero la principalcosecha de hoja, el cénit de la Caída es, por lo común, hacia el dieciséis. En una mañana hacia esa fecha hay quizás una helada más fuerte que las que hemos visto y hielo formadobajo la bomba de agua, y ahora, cuando el viento de la mañana se levanta, las hojas caen en duchas más densas que nunca.
Repentinamente forman camas gruesas o capas sobre el suelo, en este aire suave, o incluso sin viento, precisamente forman el tamaño y la forma del árbol encima. Algunos árboles, como los pequeños nogalesparecen haber depositado sus hojas de forma instantánea, como un soldado deposita sus armas en el suelo a una señal; y estas del nogal, siendo todavía de un amarillo brillante, aunque inertes, reflejan un destello de luz desde el suelo donde yacen. Abajo han venido, sobre todos los lados, al primer toque sabio de la vara del otoño, haciendo un ruido como de lluvia.
O, en otro caso, es después de un tiempo de lluvia y humedad que nos damos cuenta de la gran caída de hojas habida durante la noche, aunque este no puede ser todavía el toque que debilite la hoja del arce de roca. Las calles están gruesamente alfombradas con los trofeos, y las hojas caídas de los olmos hacen un oscuro pavimento bajo nuestros pies. Después de algún día o días marcadamente cálido del verano-indio, percibo que es esteinusual calor el que, más que ninguna otra cosa, causa la caída de las hojas, quizás en ausencia de heladas o lluvia durante algún tiempo. El intenso calor repentinamente madura y hace decaer las hojas, justamente como suaviza y madura melocotones y otras frutas y causa también su caída.
Las hojas de los tardíos arces rojos, todavía brillantes, tapizan la tierra, a menudo cercos de fuego sobre un suelo amarillo, como algunas manzanas salvajes, aunqueno conservan estos colores brillantes en el suelo sino uno o dos días, especialmente si llueve. Sobre los caminos voy entre árboles desnudos y como humo, que han perdido su ropaje brillante, pero allí yace, casi tan brillante como siempre, sobre el suelo a un lado o formando una figura tan regular como antes sobre el árbol. Mejor diría que primero observo los árboles planos sobre el suelo como una sombra permanentemente coloreada, y que ellos invitan a mirar a las ramas que poblaron. Una reina podría estar orgullosa de andar donde estos árboles galantes han dispersado sus brillantes mantos sobre el barro. Veo carruajes rodar sobre ellos como una sombra o reflejo, y los conductores los observan tan poco como sus sombras antes.
Los nidos de los pájaros, en el huckleberry (“vaccinium arboreum”) y otros arbustos, y en los árboles, están siendo rellenados con las hojas caídas. Tantas han caído en los bosques, que una ardilla no puede correr hacia una nuez sin ser oída. Los niños las rastrillan en las calles, solamente por el placer de ocuparse con sustancias tan limpias y crujientes.
Algunos dejan los caminos escrupulosamente limpios y permanecen para ver al siguiente soplo cubrirlos con nuevos trofeos. El suelo del soto está gruesamente cubierto y el "Lycopodium lucidulum "parece repentinamente más verde entre ellos.
El otro día apenas pude encontrar un manantial bien conocido, e incluso supuse que se había secado, porque estaba completamente oculto por hojas frescas caídas, y cuando las retiré y lo hice visible, fue como golpear la tierra con la vara de Aaron para hacer manar una nueva fuente.
Cuando voy al río el día después de la principal caída de hojas, el dieciséis, encuentro mi bote completamente cubierto, el fondo y los asientos, con las hojas del sauce dorado bajo las que estaávarado, y zarpo con una carga de ellas sonando bajo mis pies. Si lo vacío, sería de nuevo completamente mañana. No las considero basura, para ser arrojada, sino que las acepto como paja o solado adecuado para el fondo de mi bote.
Cuando giro en la entrada del Assabet, que está en la espesura, largas flotas de hojas flotan sobre su superficie, como si salieran al mar, con espacio para bogar, pero cerca de la orilla, un poco más lejos, son más gruesas que la espuma, ocultando el agua con una cuerda de espesor, bajo y entre los alders, button-bushes y arces ,todavía perfectamente ligeras y secas, con la fibra inalterada y en un recodo rocoso, cuando son paradas por el viento matutino, algunas veces forman un ancho y denso saliente a través del río.
Cuando giro mi proa en esa dirección, y la ola que formo las golpea, escucho qué placentero murmullo se desprende de estas secas sustancias golpeándose entre sí. A menudo es solo su ondulación lo que revela el agua bajo ellas. También cadamovimiento de la tortuga del bosque en la playa es traicionado aquí por su crepitar. O incluso en la mitad del canal, cuando el viento se levanta, las escucho volar con un sonido tenue. Más arribase mueven despacio en círculos en algún gran remolino del río, como el de “Leaning Hemlocks”, donde el agua es profunda y la corriente se disipa en la ribera.
La Naturaleza ahora, como un atleta, comienza a desnudarse con seriedad para la lucha con su gran antagonista, el Invierno. ¡En los árboles y ramas desnudos qué despliegue de músculo!.
Nosotros somos el verdadero Totenacker (campo de los muertos, camposanto), el verdadero suelo de los muertos.Ellos quieren ser enterrados en los corazones, lo agradecen, y esa circunstancia proporciona a familias y a pueblos la fuerza para peregrinar por el tiempo.
Ahora también, el primero de Octubre, o más tarde, los olmos están en el cénit de su belleza otoñal. Grandes masas pardo-amarillentas, cálidas por su horno septembrino, colgando sobre la carretera. Sus hojas están perfectamente maduras. Me pregunto si hay alguna madurez paralela en las vidas de los hombres que viven bajo ellos. Cuando miro calle abajo, que está alineada con los árboles, me recuerdan, tanto por su forma como por su color, a las masas de gavillas de grano que amarillea, como si la cosecha hubiera venido de hechoa la ciudad y pudiéramos esperar encontrar, al fin, alguna madurez y sabor en los pensamientos de los ciudadanos.
¿Bajo estas agitadas pilas de hojas brillantemente amarillas dispuestas a caer sobre las cabezas de los paseantes, cómo puede prevalecer cualquier crudeza o inmadurez de pensamiento o acción?. Cuando permanezco donde media docena de grandes olmos descienden sobre una casa, es como si permaneciera junto a una corteza madura de calabaza, y me siento tan carnoso como si yo fuera la pulpa, aunque pueda ser también algo magro y seminal.
¿Qué es el último verdor del olmo inglés, como un pepino fuera de estación, que no sabe cuando terminar, comparado con la temprana y dorada madurez del árbol americano?. La calle es el escenario de una gran casa-cosecha. Sería valioso plantar estos árboles aunque solo fuera por su valor otoñal. Piensa acerca de estas grandes copas amarillas o parasoles tendidos sobre nuestras cabezas y nuestras casas juntos por una milla, haciendo la ciudad una y compacta, un ulmarium, que es al mismo tiempo una guardería de hombres.
Y entonces cuán gentilmente e inobservados depositan su carga y dejan pasar el sol cuando es deseado, sus hojas no escuchadas cuando caen sobre nuestros tejados y nuestras calles; y así el parasol de la ciudad es cerrado y enviado lejos. Veo al comerciante dirigirse a la ciudad, y desparecer bajo su conjunto de copas de olmo, con su grano, como si entrara en un inmenso granero o silo. Estoy tentado de ir allí como a un descascaramiento de pensamientos, ahora secos y maduros, y listos para ser separados de sus integumentos; pero presiento que ello será principalmente cáscaras y poco acumen, grano descacarillado para cerdo, apto solo para comida animal – porque con arreglo a lo que siembras, así cosecharás.
Para sobrevivir indefinidamente en buenas condiciones una nación debe elegir como asesores a gente que pueda ver más lejos que los banqueros de inversión.
Estamos limitados por el teorema básico de la ecología: “Nunca podemos hacer solo una cosa”
Una cultura de pobreza es una cultura en la cual el futuro es descontado- tanto implícita como explícitamente- a un tipo muy alto. (una cultura sin futuro)
El conocimiento por sí solo no mueve a las naciones: sucesos asombrosos e imprevistos serán necesarios para la educación humana.
Los economistas (y otros) que están satisfechos con ecuaciones libres de la naturaleza desarrollanuna peligrosa “hibris” acerca de la capacidad de nuestra especie
Las principales cuestiones en que la ecología y la economía difieren son sus actitudes hacia(a) los límites; (b) el descuento del futuro; y (c) la consideración de los cambios irreversibles
La continuidad está en el corazón del conservacionismo, la ecología sirve a ese corazón
Cadadefecto de oferta es igualmente un exceso de demanda
Los estándares de vida bajos desplazan a los altos
La preocupación por el medio no puede separarse del problema del altruismo
Nunca globalices un problema que pueda ser tratado localmente
Nunca sufras desengaño de vivir
Nuestro actual sesgo antropocéntrico está anclado en la visión de nuestro lugar en la naturaleza en la mayoría de las religiones vivas
El crecimiento sostenible es un oxymoron
El crecimiento sostenible puede defenderse porque un adulto puede continuar desarrollando su inteligencia sin ningún crecimiento en su peso corporal
Cuanto más éxito tiene una población continuamente creciente en extraer riqueza de la naturaleza como recurso, antes sufrirá por la intransigencia de su creación no buscada, la naturaleza como sumidero
No transgredas la capacidad de carga
No hay ningún “lejos” al que arrojar lo no querido
No puedo obviar fácilmente la cuestión de las hojas caídas …Considera qué vasta cosecha es anualmente arrojada sobre la tierra. Esta, más que cualquier mero grano o semilla, es la gran cosecha del año. Este decaimiento y muerte anual, este morir por pulgadas, antes de que el árbol completo al fin caiga y vuelva a la tierra. Como los árboles mudan sus hojas, así los ciervos sus cuernas y los hombres sus cabellos y uñas. El gran grano del año. Estoy más interesado en ella que en el césped inglés o en el cereal. Ellas preparan el suelo virgen para los futuros cultivos que la tierra desarrolla. Ellas nos enseñan cómo morir.